Central gritó campeón y Almirón soltó la frase que nadie esperaba
Central se consagró en la Supercopa Internacional y Almirón habló de proceso, de críticas y de un Fideo que apareció cuando había que aparecer. Lo que dijo sobre las finales, adentro.
La Supercopa Internacional ya tiene dueño y en Santa Fe todavía no caen. Central se quedó con el título ante Estudiantes y Jorge Almirón, el hombre que venía bancando críticas, habló después de la consagración con la tranquilidad de quien sabía que esto iba a llegar.
"Estoy muy contento por los jugadores, que se merecían este triunfo ante un gran rival y una gran institución como Estudiantes. Ganamos bien", arrancó el técnico canalla, visiblemente emocionado por lo que habían conseguido sus dirigidos.
Para Almirón, la conquista no fue producto de la suerte ni de una noche inspirada. Fue el resultado de un recorrido que venía cocinándose hace tiempo. "Todo en la vida es un proceso. Tengo mucha experiencia en esto. Cuando hay buena energía siempre hay posibilidad de revertirlo", explicó, dejando en claro que los golpes previos no hicieron más que fortalecer al grupo.
Un partido duro, con polémica y con un Fideo encendido
El entrenador no esquivó el contexto del encuentro. Hubo jugadas discutidas, mucho calor y un desgaste que se notó en cancha. "Jugamos bien, creo que fuimos justos ganadores. Las jugadas fueron claras todas", sostuvo, convencido de que el triunfo no dejó margen para la discusión.
"Fue un partido larguísimo, duro. Hubo mucho calor y se notaba el desgaste. El grupo lo tiene muy merecido", agregó sobre un equipo que dejó todo en la cancha.
En ese contexto, Ángel Di María volvió a mostrar por qué es distinto. Almirón no dudó en destacarlo: "Angelito mostró su jerarquía en la final. Se lo merece él, la familia y toda la gente de Central". Y sumó: "Él se carga la responsabilidad y quiere hacer las cosas siempre bien".
Las críticas, el proceso y una frase que resume todo
El técnico también se refirió a los cuestionamientos que recibió en los últimos tiempos. Lejos de enojarse, los puso en contexto: "La gente se puso exigente y no pasa nada, los equipos grandes son así".
Con la copa en la mano, Almirón eligió cerrar con una idea simple pero contundente: "Las finales se ganan y había que ganar".