El Canalla hizo los deberes y depende de otros para dar la vuelta: el sábado, a la misma hora, se juega su futuro en dos canchas ajenas. Lo que necesita que pase (y lo que no) le cambia el ánimo a todo Arroyito.
La fecha se cerró en Tucumán y el resultado no fue el que el mundo canalla esperaba. Argentinos Juniors venció 2-1 a Atlético Tucumán y dejó la definición de la tabla anual exactamente como estaba antes de que rodara la pelota: el Bicho sigue un punto arriba de Central. Todo se resolverá el sábado, desde las 17.30.
El conjunto de La Paternal, además, dejó al Decano sin chances de meterse en octavos de final. Para el equipo de Rosario la ecuación no cambió: debe ganarle a Estudiantes de Río Cuarto y cruzar los dedos para que Boca no derrote a Defensa y Justicia en La Bombonera y Argentinos no haga lo propio con Huracán en el Maradona.
Existe una alternativa más, aunque roza lo imposible: si Central empata con los riocuartenses, tendría que darse una combinación en la que ambos rivales pierdan y Boca gane por más de siete goles. Una utopía.
Si el Xeneize supera al Halcón en su cancha, se consagrará campeón. Su diferencia de gol de +22 contra los +12 de Argentinos funciona como una barrera difícil de remontar. Por eso no solo Central rezará para que Boca no gane: el Bicho también necesita ese resultado como única vía para dar la vuelta.
El rival más accesible le tocó al Canalla
Lo que mantiene encendida la ilusión en Arroyito es que, de los tres candidatos, Central es el que enfrenta al rival más débil. Estudiantes de Río Cuarto ya descendió y perdió siete de sus últimos ocho partidos. De local, el equipo de Rosario no debería tener sobresaltos para sumar su quinta victoria consecutiva.
Boca, en cambio, chocará con un Defensa y Justicia que ya está clasificado pero que todavía pelea por terminar entre los cuatro primeros de la zona y así definir los octavos en casa. Lanús puede arrebatarle ese beneficio. Con apenas tres puntos de diferencia en la zona A, será un rival incómodo.
Argentinos, por su lado, se medirá con Huracán. El Globo quedó fuera de los ocho clasificados de la zona B en esta fecha, pero todavía tiene vida: necesita ganar sí o sí, porque el empate no le sirve. Se anticipa un partido abierto. Además, el conjunto de Parque Patricios arrastra cuatro derrotas al hilo, una de ellas justamente ante Central.
La Libertadores, casi asegurada
Gracias al triunfo del viernes pasado en Junín y a los resultados que se fueron encadenando, Central tiene prácticamente sellado su boleto a la Copa Libertadores 2027 por la tabla anual. Le basta con sumar un punto más frente a Estudiantes de Río Cuarto para confirmarlo.
Los cupos directos a la fase de grupos del máximo torneo continental son para el campeón del Apertura (Belgrano, Argentina 1), el campeón del Clausura (Argentina 2), el campeón de la Copa Argentina (Argentina 3) y los dos primeros de la tabla anual (Argentina 4 y 5). El tercero de esa tabla va a la fase 2 previa (Argentina 6) y debe sortear dos llaves para acceder.
El Canalla ya tiene casi garantizado un lugar entre los tres primeros de la tabla anual, por lo que como mínimo jugará la fase previa. El único que podría desplazarlo es Vélez Sarsfield, que llega a la última fecha con tres puntos menos y la misma diferencia de gol. Para superarlo necesitaría ganar como visitante ante Unión y que Central pierda con Estudiantes de Río Cuarto.
Hay otra vía que le liberaría un cupo a Central: si Boca se consagra en la Copa Sudamericana o gana la Copa Argentina. El Xeneize jugará la final de la Sudamericana ante Mineiro en Barranquilla el sábado 21 a las 20. Antes, el sábado 14 a las 19, disputará la semifinal de la Copa Argentina frente a Banfield; si gana, irá por el título con Platense. Dos escenarios que, de concretarse, harían casi imposible que a Central se le escape la clasificación.