Central ya tiene el boleto a los playoffs, pero la pelea real es otra: ganar en Junín y después sentarse a esperar que Boca y Argentinos dejen puntos en el camino. La fórmula que puede cambiar todo en la recta final.
El Canalla tiene una misión clara este viernes por la noche: ganar en Junín ante Sarmiento para seguir en la pelea por el título de la Liga y volver a meter presión sobre sus rivales directos. El partido arranca a las 21.15, con Andrés Merlos como árbitro, y para el equipo de Jorge Almirón no hay margen de error.
La clasificación a los playoffs del Clausura ya está asegurada, pero eso no alcanza. Lo que se juega Central es mucho más grande: la chance de pelear el bicampeonato y sumar una nueva estrella a la que ya consiguió este año en la Supercopa Internacional.
Ganar y esperar: la fórmula que no admite fallas
El plan es uno solo. Primero, traerse los tres puntos de Junín. Después, sentarse a mirar cómo les va a Boca y a Argentinos Juniors, los dos equipos que hoy lo superan en la tabla anual.
El Xeneize jugará el domingo el superclásico, y en Arroyito esperan que deje algún punto en el camino. El lunes, en tanto, la ilusión pasa por que Atlético Tucumán le complique la vida al Bicho de La Paternal. Si se dan esos resultados, Central vuelve a quedar bien posicionado en la recta final.
Un recorrido con subidas y bajadas
El equipo de Almirón viene jugando bajo una exigencia extrema desde hace varias fechas. Después del triunfo ante Huracán había llegado a lo más alto de la tabla anual, pero los resultados posteriores lo devolvieron al tercer puesto: Boca venció a Independiente y Argentinos Juniors hizo lo propio con Independiente Rivadavia.
Lejos de quejarse, en el mundo Canalla entienden que esa presión es un privilegio. Jugar por jugar, aun con el boleto a los playoffs en el bolsillo, sería mucho menos atractivo que esta pelea palmo a palmo por un título.
El antecedente que todavía duele y motiva
La temporada pasada Central ganó la anual y la Liga Profesional terminó premiándolo con un título que no estaba en los papeles, en medio de una tormenta que sacudió al fútbol argentino. Ese recuerdo funciona como combustible para un plantel que quiere coronar la ilusión con una nueva vuelta olímpica.
Si todo se alinea, esa vuelta podría darse entre el miércoles y el viernes de la semana próxima. Pero en Arroyito nadie se anima a hacer futurología: el presente manda y el primer paso es Sarmiento.
La baja que preocupa y el antecedente que ilusiona
Almirón no podrá contar con Franco Ibarra, una pieza clave en el mediocampo. Aun así, el recuerdo del triunfo en Tucumán, donde tampoco tuvo al volante central, sirve como antecedente alentador.
Con dos fechas por delante, Central está en una posición de privilegio y con la ilusión intacta. Pero sabe que cualquier paso en falso puede costar caro. Por eso, en este viaje a Junín, el Canalla se calza los guantes una vez más: nadie en Arroyito quiere bajarse del ring antes de tiempo.