Central y Estudiantes chocarán por la Supercopa Internacional: ¿dónde se jugará?
¿Dónde se jugará la Supercopa Internacional entre Central y Estudiantes? La AFA confirmó que será en Argentina. Conocé los detalles de una final que promete ser caliente.
La Supercopa Internacional ya tiene fecha confirmada: Rosario Central y Estudiantes de La Plata se verán las caras el sábado 26 de septiembre de 2026. La gran incógnita ahora es el escenario, aunque la AFA ya adelantó que esta vez el duelo se disputará en Argentina.
A diferencia de lo que ocurrió en ediciones anteriores, cuando el partido se trasladó a Oriente Medio o Paraguay, la Asociación del Fútbol Argentino decidió que la final se juegue en territorio nacional, según informó El Ciudadano. El motivo sería el apretado calendario competitivo que no permite viajes al exterior.
¿Cómo llegan los equipos?
El Canalla se ganó este lugar tras haber dominado la tabla anual, mientras que el Pincha llega con el pecho inflado luego de consagrarse en el Trofeo de Campeones. Ambos tienen argumentos de sobra para ilusionarse con quedarse con el título.
Pero más allá de la estrella en juego, este partido tiene un condimento especial: un clima de "venganza" futbolística que se viene gestando hace tiempo. El recuerdo más fuerte es el famoso "Pasillogate" de noviembre de 2025, cuando los jugadores de Estudiantes le hicieron el pasillo a Central dándole la espalda, en señal de protesta por decisiones dirigenciales.
Y si faltaba algo, el antecedente más reciente favorece por goleada a los platenses: el 31 de mayo pasado, por la Copa Argentina, le ganaron a los rosarinos por 3 a 0. Ese resultado todavía escuece en Arroyito.
Una final de alto voltaje
Se espera un partido táctico, con los dientes apretados y con ambos equipos arriesgando todo para quedarse con el título de súper campeón del fútbol argentino. Central quiere revalidar su regularidad y tomarse revancha de las últimas frustraciones; Estudiantes intentará ratificar su superioridad reciente y su mística en finales de partido único.
Con las hinchadas divididas y las cuentas pendientes sobre la mesa, el encuentro promete paralizar al país en una tarde que quedará en la memoria de ambas instituciones.