Cerraban el supermercado y algo en tres empleados no cerraba: lo que la policía encontró los dejó al descubierto
Un supervisor hacía el control de cierre en el supermercado cuando algo le llamó la atención en tres de sus empleados. Minutos después, la policía llegó al lugar y la requisa reveló lo que llevaban escondido entre la ropa.
El cierre de un supermercado en Curuzú Cuatiá terminó de la peor manera para tres empleados. Un supervisor que hacía el control de rutina notó actitudes sospechosas en tres integrantes del personal y no dudó: pidió la intervención inmediata de la Comisaría Primera.
El hecho se registró alrededor de las 23:20 en la sucursal ubicada sobre calle Rivadavia al 646, el pasado miércoles por la noche. Recién ayer se conoció públicamente.
La requisa que lo cambió todo
Cuando los efectivos policiales llegaron al lugar y realizaron la requisa correspondiente, se toparon con una escena que no esperaban: los trabajadores llevaban adheridos al cuerpo con cinta adhesiva varios paquetes de carne vacuna, carne picada y pechugas de pollo.
Pero eso no fue todo. Entre sus pertenencias también se hallaron sobres de jugo, un encendedor y un desodorante a bolilla.
La fiscal de turno, Belén Arrúa, dispuso el inicio de actuaciones de oficio por Supuesto Hurto Simple en Flagrancia.
Qué pasó con los detenidos y la mercadería
Los tres involucrados quedaron aprehendidos y alojados en la Alcaidía de la Comisaría Primera. En tanto, la totalidad de los elementos fue secuestrada de forma preventiva en el marco de las diligencias de rigor.
La investigación sigue su curso bajo la órbita de la fiscalía interviniente.