Cerraron 148 fábricas en Entre Ríos y el golpe al empleo fue durísimo
¿Qué explicación dieron los especialistas sobre la desaparición de casi 150 industrias en la provincia?
En el Día de la Industria Nacional, un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) encendió las alarmas sobre la situación del sector. El contador Juan Pablo Enrique, integrante de la entidad, reveló que en la provincia desaparecieron 148 empresas y se recortaron 935 puestos laborales en el último tiempo.
Los datos forman parte de un relevamiento más amplio que contabiliza el cierre de unas 4.000 compañías industriales en todo el país. En materia de empleo, la pérdida asciende a aproximadamente 98.000 trabajadores a nivel nacional.
"La industria se encuentra en uno de sus momentos más difíciles a lo largo de la historia", sostuvo Enrique en diálogo con El Despertador de Elonce. Según su análisis, el cambio de orientación económica de los últimos años dejó a la actividad industrial en un lugar secundario, algo que se refleja en los números de empresas y puestos de trabajo.
Consumo e importaciones, el doble frente
Para el especialista, uno de los factores centrales es la caída de los ingresos de los trabajadores. "Hay un denominador común que es la caída del ingreso en los sectores del trabajo, que termina repercutiendo de manera negativa en el consumo", explicó. Esto deriva en una contracción del mercado interno.
A eso se suma el impacto de la apertura de importaciones en rubros clave. La combinación de una demanda interna debilitada y una mayor competencia externa complica el panorama de las empresas locales.
Los sectores más golpeados son el textil, el metalúrgico y la construcción, con caídas superiores al 10% desde 2023. Enrique también mencionó el caso de Granja Tres Arroyos en Entre Ríos y advirtió que hasta la actividad avícola sufre las consecuencias del contexto económico.
Crédito escaso y capacidad ociosa
Otro de los puntos críticos es el acceso al financiamiento. Enrique comparó el nivel de crédito argentino con el de la región: "La mayor parte de los países de Latinoamérica tiene aproximadamente un indicador de crédito sobre PBI del 50%. Argentina anda alrededor de un 15%", indicó.
Pero el problema no es solo el costo del dinero. La falta de demanda desalienta nuevas inversiones. "De un total de cada 10 máquinas, hay cuatro que no se utilizan. Tenemos una capacidad instalada ociosa del 40%", alertó.
La contracción industrial también golpea a las economías regionales. La menor producción y la pérdida de empleos reducen el consumo en comercios y servicios locales.
Frente a este escenario, el contador consideró necesario implementar mecanismos de protección para ciertos sectores y avanzar en la recuperación de los ingresos. "Eso permitiría fortalecer el mercado interno y dar mejores perspectivas a las inversiones productivas", planteó.
En otro tramo de la entrevista, Enrique se refirió a la inteligencia artificial. "Vino para quedarse, vino a revolucionar el sector industrial", expresó. Aunque reconoció que puede aumentar la productividad, advirtió que su incorporación plantea desafíos para algunos puestos de trabajo.
Para el especialista, Argentina todavía está en una etapa incipiente en la adopción planificada de estas tecnologías. El desafío, dijo, pasa por combinar inversión, modernización, protección del empleo y recuperación del consumo para que la industria recupere actividad y capacidad productiva.