Cerro Batea Mahuida: la Fiesta de la Nieve que paralizó a Pirrén y atrajo a miles
¿Qué tuvo la Fiesta de la Nieve en Batea Mahuida para convocar a tantos visitantes? Enterate cómo Pirrén se convirtió en el centro del turismo durante el fin de semana largo.
El fin de semana largo dejó postales inolvidables en la cordillera del Chubut, cuando la Fiesta de la Nieve convirtió al Cerro Batea Mahuida en el punto de encuentro de vecinos, familias y turistas. El evento, que se desarrolló en la localidad de Pirrén, se convirtió en el gran motor turístico de la provincia durante los días de descanso.
Con la nieve como protagonista absoluta, la celebración ofreció una agenda cargada de actividades para todas las edades. Los más chicos disfrutaron de los clásicos juegos invernales, mientras que los adultos aprovecharon para recorrer los paisajes blancos que caracterizan a la región.
¿Qué propuso la Fiesta de la Nieve?
La propuesta incluyó desde competencias de trineos hasta espectáculos musicales en vivo, pasando por puestos de comidas típicas y ferias de artesanos. La organización dispuso un operativo especial para garantizar la seguridad y el acceso al cerro, que registró una ocupación casi plena en las hosterías y cabañas de la zona.
El movimiento turístico no se limitó a Pirrén: el fin de semana largo generó un efecto derrame en toda la provincia. Localidades vecinas como Aluminé y Villa Pehuenia también vieron incrementada su afluencia de visitantes, según indicaron fuentes del sector.
El impacto en el turismo local
Desde la secretaría de Turismo destacaron que la Fiesta de la Nieve se consolida como uno de los eventos más convocantes del calendario invernal patagónico. “La respuesta de la gente superó todas las expectativas”, señalaron organizadores, quienes ya piensan en una próxima edición con más actividades.
Para muchos asistentes, la jornada en Batea Mahuida fue una oportunidad única para conectar con la naturaleza y disfrutar de la nieve en familia. “Es un espectáculo que no tiene precio”, comentó un turista proveniente de Buenos Aires, que eligió la provincia para sus vacaciones de invierno.
La celebración también tuvo un fuerte componente cultural, con la participación de comunidades mapuches que realizaron ceremonias tradicionales y ofrecieron productos regionales. De esta manera, la fiesta no solo impulsó el turismo, sino que también puso en valor las raíces de la zona.
El balance final fue más que positivo: miles de personas pasaron por el cerro durante los cuatro días de asueto, dejando una importante inyección económica para los comercios y emprendedores de Pirrén y sus alrededores.