Cerró el aserradero que le vendía pallets a Arcor y Quilmes: ahora la Justicia fue por sus máquinas
130 trabajadores, dos décadas de actividad y un cliente de lujo: Arcor, Loma Negra y Quilmes. La Justicia de Misiones acaba de decretar la quiebra de Linor y ordenó incautar hasta las máquinas.
La Justicia de Misiones decretó la quiebra de Linor SRL, el aserradero de Azara que llevaba meses sumido en una crisis financiera. La resolución, firmada el 15 de septiembre por la jueza Adriana Beatriz Fiori, ordena incautar las instalaciones, las maquinarias y los vehículos de la firma, además de bloquear sus cuentas bancarias e intervenir toda la documentación contable y laboral.
El fallo se dictó en el expediente "Linor SRL s/ quiebra indirecta", que tramita en el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Ocho de Posadas. La empresa había incumplido el acuerdo al que había llegado durante su concurso preventivo, la instancia que busca reorganizar las deudas y evitar el cierre.
Qué alcanza la incautación
La medida dispone que los responsables de la firma y terceros entreguen a la sindicatura los inmuebles, las instalaciones industriales, las maquinarias, los vehículos, los libros laborales y la documentación contable e impositiva.
También se ordenó el bloqueo y la indisponibilidad de las cuentas bancarias, depósitos y valores de Linor, junto con una restricción para disponer de sus bienes. La resolución contempla recurrir a la fuerza pública y clausurar las instalaciones si hiciera falta para concretar la incautación.
En paralelo, el juzgado intimó a la empresa y a sus administradores —en particular al socio gerente Juan Carlos Lorenzo— a entregar los libros comerciales, los registros laborales y la documentación contable e impositiva en un plazo de 48 horas. Además, estableció que no podrán realizarse pagos a la firma ni entregarse bienes a su nombre.
Qué pasará con los 130 trabajadores despedidos
Uno de los ejes de la causa es la situación de los 130 empleados que quedaron sin trabajo tras el cese de actividades. El juzgado ordenó confeccionar un informe laboral individualizado que detalle, para cada trabajador del aserradero de Azara, la fecha de ingreso y de finalización de la relación laboral, los sueldos pendientes, las indemnizaciones y las deudas generadas en las distintas etapas del proceso concursal.
La empresa tendrá 30 días desde que se concrete la incautación de los libros o la revisión de los expedientes para presentar ese informe. El objetivo es relevar la situación de cada empleado y determinar los créditos laborales que deberán considerarse en la quiebra.
El edicto también fija un plazo para que determinados acreedores presenten sus reclamos con la documentación respaldatoria. Quienes ya tenían sus créditos reconocidos durante el concurso preventivo no deberán iniciar el trámite otra vez, porque la sindicatura actualizará los saldos.
De todos modos, la declaración de quiebra no implica que los trabajadores vayan a cobrar de inmediato. La determinación de las sumas adeudadas y su eventual pago dependerán de las verificaciones y del desarrollo del proceso judicial.
Una caída que se profundizó desde 2024
Linor SRL fue fundada por Juan Carlos Lorenzo junto con Norberto Arhndt y durante dos décadas se dedicó a la actividad maderera, con una producción centrada, entre otros rubros, en la fabricación de pallets. En su mejor etapa llegó a proveer a empresas como Arcor, Loma Negra y Quilmes.
La industria empezó a mostrar dificultades en 2024 y la situación se agravó hacia fines de 2025. Desde diciembre de ese año el deterioro se profundizó hasta que, en mayo de 2026, la firma anunció el cese de sus actividades.
La empresa había atravesado dos procedimientos preventivos de crisis, pero ninguna de esas instancias alcanzó para revertir el cuadro. El incumplimiento del acuerdo preventivo homologado derivó finalmente en la declaración de quiebra.