Cerró la fábrica de Villa Constitución y 84 empleados se enteraron con candados en la puerta
¿Cómo terminó una empresa de tecnología agrícola con 100 despidos y trabajadores encontrándose con candados en la puerta? El dueño habló de una deuda de 500 millones y de un límite que ya no pudo cruzar.
La crisis del sector de maquinaria agrícola se cobró una nueva víctima en el sur de Santa Fe. Plantium-Gentec, la empresa de tecnología agrícola de Villa Constitución, interrumpió sus actividades y despidió a unos 100 trabajadores en medio de una crisis financiera que su propio dueño describió como terminal.
El golpe fue doble para los operarios de la planta: muchos llegaron a trabajar y se encontraron con los candados en la puerta de la fábrica. No hubo aviso previo ni margen de negociación.
"Ya no puedo seguir"
Jorge Gentili, propietario de la firma, explicó ante medios locales que la situación se volvió insostenible. "Es imposible, pensé que lo íbamos a sortear, vino Expoagro y no pasó nada, Agroactiva tampoco y seguía endeudándome. No vendíamos la cantidad que necesitábamos. Llegué a un límite que no puedo más. Ya no puedo seguir", señaló.
El empresario enumeró los factores que precipitaron el cierre: la caída del mercado interno, las demoras de los clientes en el pago, el encarecimiento de los insumos y la apertura de las importaciones en un contexto de dólar barato.
El Grupo Plantium, integrado por las firmas Gentec y Plantium, nació en 2002 y se especializa en tecnología y agricultura de precisión. Desarrolla pilotos automáticos, monitores multifunción, sistemas de guiado y dosificadores para siembra inteligente, además de un robot agrícola autónomo.
Cuatro clientes, todos en crisis
Según detalló Gentili, Gentec dependía de apenas cuatro compradores: la fábrica de cosechadoras Metalfor, las de maquinaria agrícola Pauny y AGCO, y la propia Plantium. Todas atraviesan dificultades.
"Metalfor nos quedó debiendo, entre cheques devueltos y cuenta corriente, 500 millones de pesos. Pauny, que ahora está con un problema y nos está devolviendo todos los cheques. Plantium está en una situación seria y AGCO no nos compró más", apuntó.
Con ese panorama, la empresa precipitó las negociaciones con los trabajadores y sus representantes gremiales. La decisión fue el despido de 84 empleados en la planta de Villa Constitución. Si se suman otras bajas y retiros voluntarios en distintas dependencias, se estima que la cifra total de desvinculados llega a 100 operarios.
"Están enojados conmigo y con razón"
El dueño no esquivó la responsabilidad emocional del momento. "Están enojados conmigo y con razón. Yo no les puedo decir que están equivocados", declaró al medio local El Sur. Además, reconoció que entre los despedidos hay familiares de su pareja.
"Con 80 años viviendo esto, ¿creés que lo hago porque quiero?", se preguntó. Y amplió su descargo a La Nación: "Yo traté desde principios de año, porque se venía la gran cosecha, que nosotros esto lo íbamos a sortear. Vino Expoagro, no pasa nada, iba a venir Agroactiva porque el productor va a poder comprar, seguí esperando y endeudándome, viene Agroactiva, cero. Va a venir agosto, septiembre, octubre, nada".
La mirada del gremio
Fulvio Monti, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Villa Constitución, contó que desde el gremio buscaron alternativas que fueran "laboral, social y moralmente aceptables".
Su diagnóstico coincidió con el del empresario: "El campo la está pasando mal, la maquinaria está pasando mal, con un dólar que no sirve. La cosecha levanta lo mismo, pero hay un 30% de inflación en dólares. A eso se suma la apertura indiscriminada de los productos chinos".
Sin embargo, Monti cuestionó que la compañía avanzara con los despidos sin garantizar antes el pago de las indemnizaciones. "No podés desconocer la responsabilidad empresaria. No podés dejar a 84 empleados afuera, pretender seguir trabajando normalmente y decirles que, si te va bien, les vas a pagar", reprochó.