Cerró la fábrica, despidió a 101 trabajadores y ahora la Justicia le abrió el concurso: el motivo que la empresa puso sobre la mesa

Cerró su planta, dejó a 101 trabajadores en la calle y reconoció que no tiene fondos para pagarles las indemnizaciones. Los exempleados ahora deberán reclamar en la Justicia, donde la empresa apuntó contra un competidor inesperado.

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Cerró la fábrica, despidió a 101 trabajadores y ahora la Justicia le abrió el concurso: el motivo que la empresa puso sobre la mesa
Cerró la fábrica, despidió a 101 trabajadores y ahora la Justicia le abrió el concurso: el motivo que la empresa puso sobre la mesa

Unionbat, la histórica fabricante de las baterías Willard, ingresó en concurso de acreedores después de cerrar su planta del Parque Industrial de Gualeguaychú y despedir a 101 trabajadores. La firma reconoció indemnizaciones pendientes por unos $5.000 millones y declaró deudas por más de $40.000 millones.

La compañía resolvió concentrar toda su producción en su establecimiento de General San Martín, en la provincia de Buenos Aires, tras concluir que el nivel de actividad ya no alcanzaba para sostener los costos de la planta entrerriana. La decisión dejó a la fábrica de Gualeguaychú únicamente con personal de seguridad, custodia y mantenimiento.

El cierre se concretó el 26 de junio, luego de que el directorio empezara a analizar una reducción de su estructura productiva. El establecimiento entrerriano tiene una superficie de unos 20.000 metros cuadrados, mientras que la planta bonaerense ocupa alrededor de 9.400.

El conflicto laboral que no encontró acuerdo

La desvinculación de los trabajadores derivó en la intervención de la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social de Entre Ríos, que dictó una conciliación obligatoria y suspendió temporalmente los despidos. Según explicó la empresa, durante ese período siguieron acumulándose obligaciones salariales.

La instancia de negociación terminó sin acuerdo y las desvinculaciones quedaron firmes. Unionbat reconoció que las liquidaciones por los despidos rondaban los $5.000 millones, pero aseguró que no tenía fondos para pagarlas en su totalidad. También manifestó que intentó obtener financiamiento bancario, aunque las gestiones no prosperaron.

De esta manera, los exempleados quedaron incorporados al listado de acreedores laborales que deberán reclamar sus créditos dentro del proceso judicial. La documentación presentada registra una deuda laboral total de $6.271 millones.

Un balance que anticipaba el golpe

El deterioro económico de Unionbat quedó reflejado en el balance del ejercicio cerrado el 28 de febrero de 2026. En ese período, las ventas retrocedieron cerca del 24%, al pasar de $61.255 millones a $46.586 millones en valores comparables.

Los costos de los productos vendidos llegaron a $53.768 millones, una cifra superior a la facturación obtenida. Como resultado, la empresa registró una pérdida bruta de $7.182 millones, frente a la ganancia bruta de $27.957 millones del ejercicio anterior. El resultado final fue una pérdida neta de $21.929 millones.

El patrimonio de la compañía se derrumbó casi un 90% en apenas doce meses: pasó de $24.287 millones a $2.357 millones. Al cierre de febrero, además, acumulaba pasivos por $36.827 millones, de los cuales más de $30.000 millones correspondían a obligaciones de corto plazo.

La falta de liquidez también se notó en el efectivo disponible: terminó el ejercicio con apenas $440 millones entre caja y bancos, mientras que sus operaciones consumieron más de $9.280 millones, lo que aumentó la necesidad de recurrir a financiamiento externo.

Qué dice la empresa sobre la caída

En su presentación judicial, Unionbat atribuyó parte de sus dificultades a la caída de las ventas, el aumento de los costos industriales y financieros y una mayor competencia de productos importados. La compañía señaló especialmente la presencia de baterías provenientes de Brasil, que, según su explicación, presionaron sobre los precios del mercado de reposición.

Frente a ese escenario, modificó su estrategia comercial: comenzó a priorizar líneas de productos más económicas para sostener clientes y volúmenes de venta, restringió el otorgamiento de crédito comercial y dejó de concentrarse en la expansión del negocio. Sin embargo, esa estrategia implicó resignar márgenes de rentabilidad y no logró revertir el deterioro financiero.

Los números del concurso

La documentación preparada para el concurso preventivo expuso una situación más comprometida que la del último balance. La compañía declaró $40.962 millones de deuda en pesos, 3,92 millones de dólares y 21.427 euros.

Entre los principales compromisos aparecen:

- Deuda financiera: $25.578 millones y 1,8 millones de dólares.
- Deudas comerciales y con proveedores: $6.075 millones, 2,12 millones de dólares y 21.427 euros.
- Deuda laboral: $6.271 millones.
- Obligaciones fiscales: $3.038 millones.

Entre los acreedores financieros figuran entidades como Galicia, Provincia, BBVA, Santander, Nación, Comafi e Hipotecario. El peso de estos compromisos, sumado a la falta de liquidez y a las indemnizaciones pendientes, terminó por acelerar la presentación ante la Justicia.

El concurso ya está abierto

El concurso preventivo fue abierto por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº20, a cargo del juez Eduardo E. Malde, con intervención de la Secretaría Nº40. La sindicatura quedó en manos del Estudio Botana Blaskoviz.

Según el cronograma judicial informado, los acreedores tendrán plazo hasta el 3 de febrero de 2027 para presentar sus pedidos de verificación de créditos. La audiencia informativa, en tanto, fue fijada para el 15 de febrero de 2028. El concurso preventivo es el procedimiento mediante el cual una empresa busca reorganizar sus obligaciones y alcanzar acuerdos con sus acreedores para intentar sostener su actividad.

Qué pasará con la planta de Gualeguaychú

Pese al cierre de la fábrica entrerriana, el inmueble del Parque Industrial de Gualeguaychú continúa perteneciendo a Unionbat. En la documentación judicial, la compañía dejó abierta la posibilidad de evaluar distintas alternativas para ese establecimiento: una eventual reactivación de la producción, un cambio de destino del inmueble o su venta.

Por el momento no se informó una decisión definitiva sobre el futuro de la planta. Mientras tanto, la empresa continuará operando desde General San Martín, donde la nómina presentada ante la Justicia contabilizaba 212 trabajadores.

Más de un siglo de historia industrial

Unionbat tiene antecedentes que se remontan a 1914, aunque su estructura societaria actual surgió en 1997, a partir de la fusión de Ostilio Bocci S.A. y Baterías Wao S.A. A lo largo de su trayectoria se consolidó como fabricante de las reconocidas baterías Willard y como proveedora de terminales de la industria automotriz.

Su actividad estuvo vinculada tanto al mercado de reposición de baterías como al abastecimiento de fabricantes de vehículos. La crisis actual representa un fuerte retroceso para la compañía y tiene consecuencias directas sobre el empleo industrial en Entre Ríos: el cierre de Gualeguaychú, los 101 despidos y las indemnizaciones pendientes son el impacto más inmediato de una situación que ahora deberá resolverse dentro del proceso concursal.

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