Cerró la puerta del local justo cuando escondían ojotas: el método que usaron para escapar
Una comerciante del centro de Salta vio por cámara cómo dos mujeres escondían ojotas en su local y dio la orden que las complicó. Lo que pasó después, cuando ya subían a un remís, es lo que ella misma cuenta.
Una comerciante del rubro calzados vivió un episodio que refleja una modalidad delictiva que se repite en distintos puntos del micro y macrocentro de Salta, e incluso en barrios con zonas comerciales: los descuidistas que actúan en banda dentro de locales.
Carolina, dueña de dos sucursales de calzado, detectó a través de las cámaras de su local de Alvarado al 500 cómo dos mujeres, con la ayuda de un tercero, guardaban ojotas entre sus prendas y bolsos.
"Yo las veo por la cámara desde el otro local. Le digo a la empleada que cierre la puerta. Al cerrar, se dan cuenta y sueltan los pares. Que eran como 5 a 6 pares", relató la comerciante.
El escape y el enfrentamiento
Según el relato de Carolina, las mujeres reaccionaron con violencia cuando se vieron descubiertas. "Le exigían a la empleada que les abra la puerta, inventando que tenían un nene para ir a ver. La empujan y se van", contó.
La comerciante llegó al lugar justo cuando las sospechosas subían a un remís. Las enfrentó y les pidió que le mostraran las carteras. "Estaban vacías las carteras, le digo que se suban la ropa, pero no tenían nada y las dejé ir", detalló.
Sin denuncia, pero con advertencia
Carolina no radicó la denuncia policial, aunque su intención es advertir a la comunidad y que otros comerciantes estén atentos ante la presencia de estas mujeres. La situación fue difundida por Multivisión Federal.
Consultada sobre el riesgo que implicó enfrentarlas, la comerciante fue clara: "Hoy en día es difícil sacar adelante el negocio. Que nos saquen 5 ojotas es un montón".