Cerró los ojos en pleno viaje a la Luna y vio algo que la NASA todavía estudia
Christina Koch volvió de la Luna con una frase que descolocó a todos: cerró los ojos en plena misión Artemis II y vio destellos azules. Qué explicó la astronauta sobre esa experiencia y por qué la NASA la estudia.
La astronauta de la NASA Christina Koch, integrante de la tripulación que concretó el histórico sobrevuelo lunar de la misión Artemis II, reveló una de las sensaciones más extrañas que experimentó durante el trayecto: “Veíamos destellos azules cuando cerrábamos los ojos”.
La frase salió a la luz a varios meses del regreso a la Tierra, en una entrevista con El País. Pero no fue la única. Según consignó BBC, Koch también describió lo que significó mirar el planeta desde afuera.
“Tu planeta iluminado como si fuera de día”
“No hay nada que te prepare para la impresionante sensación de ver tu planeta iluminado como si fuera de día”, afirmó la astronauta mientras estaba a bordo del cohete.
Koch formó parte de la primera tripulación en décadas en realizar un sobrevuelo tripulado alrededor de la Luna, una misión clave dentro del programa Artemis. Durante el trayecto, la nave se internó más allá de la órbita baja terrestre y les permitió a sus integrantes observar el planeta desde una perspectiva inédita para una nueva generación.
El regreso se concretó con éxito, tras completar todos los objetivos previstos. Además del hito técnico, la misión dejó una fuerte carga simbólica: el regreso de la exploración humana al entorno lunar y una serie de testimonios que buscan transmitir la dimensión emocional de viajar más allá de la Tierra.
La readaptación a la gravedad terrestre
De vuelta en el suelo, la astronauta compartió en su cuenta oficial de Instagram un video donde se la ve realizando ejercicios específicos. “Supongo que tendré que esperar un poco para volver a surfear”, escribió la ingeniera estadounidense.
Sobre esa etapa, explicó: “Cuando vivimos en microgravedad, los sistemas de nuestro cuerpo que han evolucionado para informar a nuestro cerebro sobre nuestros movimientos, los órganos vestibulares, no funcionan correctamente”.
En las imágenes se la puede ver intentando caminar en línea recta con los ojos cerrados, mientras dos personas la sostienen, una actividad que le resultó difícil tras el viaje.
“¡Caminar en tándem con los ojos cerrados puede ser todo un desafío! Aprender sobre esto puede ayudarnos a mejorar el tratamiento del vértigo, las conmociones cerebrales y otras afecciones neurovestibulares en la Tierra”, subrayó la astronauta de la NASA.
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