Cerró más de 600 comercios y el fantasma que ahora recorre las calles de Río Gallegos
El comercio de Santa Cruz atraviesa una caída que ya dejó cientos de locales cerrados y una postal que entristece a los vecinos de Río Gallegos. El titular de la Cámara de Comercio reveló el detalle que más preocupa puertas adentro y el pedido que le hizo a los tres niveles del Estado.
El presidente de la Cámara de Comercio de Río Gallegos, Leandro Fadul, puso números a la crisis que golpea al sector en Santa Cruz y encendió una alarma que involucra a los tres niveles del Estado. En diálogo con La Parada, por Tiempo FM 97.5, el dirigente advirtió que la caída acumulada de ventas en lo que va del año ronda el 18% y que entre 2025 y lo que corre de 2026 ya cerraron más de 600 comercios.
Fadul participó días atrás de un encuentro de comerciantes que, según explicó, tuvo un objetivo claro: "la intención era debatir, escuchar y proponer genuinamente desde lo que le sucede a cada uno desde su negocio". Y remarcó: "Estamos tratando de evitar que se sigan tomando las decisiones más tristes, que es el cierre de comercios".
Los relevamientos mensuales que la entidad realiza junto a la Federación Económica de Santa Cruz muestran una evolución negativa sostenida de los indicadores. Por eso el titular de la cámara pidió poner el tema en agenda: "Tenemos que buscar poner en evidencia y en alerta a las autoridades tanto municipales, provinciales como nacionales que hay un sector que es el comercial que es el que podría ser parte de la solución".
En esa línea, aclaró que el reclamo no pasa por una asistencia directa. "Tampoco es que estamos pidiendo ayuda, estamos pidiendo que nos ayuden a ayudar porque somos nosotros los que podemos generar empleo, valor agregado, los que hacemos inversiones y cada vez eso va en retroceso", subrayó.
Los rubros más golpeados y la competencia desigual
Al desagregar los datos, Fadul señaló que hay sectores que sufren la caída por encima del promedio. "El sector de servicios hoteleros y gastronómicos es uno de los más afectados junto con las tiendas", indicó. Entre los factores que agravan la situación mencionó la competencia del comercio electrónico y lo que definió como "competencias desiguales y desleales", al sumar la informalidad al análisis.
El impacto en los precios también es visible. Según contó, muchos comerciantes resignaron márgenes de utilidad o directamente pusieron productos a la venta a precio de costo para sostener sus estructuras. Y reconoció que hoy existe un equilibrio entre los valores de las grandes plataformas de comercio electrónico y la oferta local. "Un comerciante el otro día en la reunión hablaba de que muchas veces fija su lista de precios en función de la competencia del e-commerce", relató.
Para Fadul, la salida no pasa por elegir entre un modelo y otro, sino por generar condiciones de convivencia. "Tenemos que poner el foco en cómo generamos, a través de la política económica tanto macro como micro, las condiciones para que la convivencia entre el e-commerce y el comercio tradicional se pueda dar", planteó. Como ejemplo mencionó Punta Arenas, donde conviven el comercio electrónico, el ingreso de productos importados y los locales a la calle que siguen vendiendo. "¿Por qué se da? Porque hay demanda", respondió. Y apuntó contra el rumbo macro: "El modelo económico que hoy está rigiendo la macro retrajo la demanda de manera tal que hoy es mucho más incidente esa competencia desigual por sobre la de los comercios tradicionales".
Presión fiscal, embargos y el panorama de la avenida Kirchner
Otro de los ejes que puso sobre la mesa fue la presión fiscal y el accionar de ARCA. "No solamente ya es alta la presión fiscal en términos de cuantía, cuántos impuestos pagamos, sino que se ha sumado una presión en la gestión de cobro por parte de los órganos recaudadores", cuestionó. En particular, apuntó contra los juicios de ejecución fiscal y los embargos en el actual contexto económico: son casi 15.000 en toda la provincia y 6000 expedientes en Río Gallegos, según precisó.
"Esa inmovilización de esos fondos le imposibilita al comerciante, por ejemplo, hacer frente al pago de los sueldos, el pago de los proveedores, de los costos fijos, de los alquileres", explicó. Para el dirigente, ese combo puede derivar en más cierres. "Si hoy nosotros caminamos como vecinos la avenida Kirchner nos encontramos con una desolación total que entristece también a la comunidad y a la sociedad", manifestó.
Poder adquisitivo y endeudamiento familiar: el círculo que no se corta
Fadul sostuvo que no observa una mejora en el corto plazo y que la clave pasa por recuperar el consumo. "Lo que soluciona esto es que se resuelva el poder adquisitivo de la gente, que exista más circulante en la calle, es decir, que se incentive la demanda", afirmó. Y fue crítico: "Hoy no vemos intenciones de política pública de ninguno de los niveles del Estado en ese sentido".
También puso el foco en el endeudamiento de las familias, que golpea de lleno la capacidad de compra. "Hoy una familia elige entre pagar el mínimo de la tarjeta o el máximo, o la luz o el gas, o achicar una boleta de luz o gas que está debiendo dos o tres", describió. "Cuando se toma esa decisión de afrontar sus deudas, eso es menos capacidad de consumo genuino en lo cotidiano. Eso afecta obviamente a las ventas en todo nuestro comercio", agregó.
Para cerrar, el presidente de la Cámara de Comercio de Río Gallegos resumió el momento con crudeza: "La situación es compleja, es un círculo vicioso lo que hoy estamos viviendo. Tenemos que buscar cómo revertirlo".