Cerró otra fábrica: los trabajadores del calzado ya perdieron 10 mil empleos y preparan una marcha como en 2001
El sector venía golpeado, pero ahora la propia UTICRA reconoce que el calendario electoral puede terminar de definir su suerte. Con 10 mil empleos perdidos y fábricas que cierran todos los días, los trabajadores del calzado preparan una protesta que replica la de 2001. ¿Qué responden desde el Gobierno?
La industria del calzado atraviesa una crisis que el propio sector define como «casi terminal». Así lo advirtió Horacio Jerez, secretario adjunto de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA), quien apuntó contra el contrabando y la apertura indiscriminada de importaciones del gobierno de Milei como los factores que empujaron al rubro al borde del colapso.
Una crisis que se profundiza
Según Jerez, el panorama nunca fue «alentador» desde la llegada de la actual administración, pero la preocupación es «extrema» de cara a los próximos meses y al proceso electoral que podría definir el futuro de la actividad.
«Estamos en una situación muy complicada, las importaciones indiscriminadas, el contrabando, la caída del consumo. Hoy la gente no puede comprar zapatos. Se endeudan para comprar alimentos, todo eso a nosotros nos está perjudicando», explicó el gremialista.
El saldo más duro es social: alrededor de 10 mil puestos de trabajo perdidos en lo que va del año, con fábricas que cierran todos los días. «No sabemos hasta cuándo van a continuar funcionando las fábricas», alertó Jerez.
El fantasma de 2001 y una nueva protesta
Ante este escenario, UTICRA y las cámaras empresarias del sector coordinan una movilización para las próximas semanas, con una marcha que busca visibilizar la crítica situación del rubro y replicar la protesta histórica de 2001, cuando fabricantes y trabajadores se movilizaron a Cancillería.
«Estamos al borde del colapso, es una situación crítica, muy complicada para nosotros. Ya perdimos cerca de 10 mil puestos de trabajo, y todos los días siguen cerrando fábricas», insistió el secretario adjunto, quien remarcó la «urgencia» de un cambio de rumbo en la política industrial y económica.
«Esto se va a complicar todavía más si no hay un cambio de política. No parece que este gobierno con Sturzenegger, Caputo vaya a hacer nada al respecto, parece que no se dan cuenta de la realidad que atraviesa la Argentina», disparó.
Un proyecto de emergencia que no convence
En paralelo, el diputado provincial y referente de La Cámpora Facundo Tignanelli presentó un proyecto para declarar la emergencia económica del sector, con medidas de financiamiento, regularización de deudas y prioridad para la producción local en las compras públicas.
Sin embargo, el expediente aún debe debatirse en la Cámara bonaerense y, según confiaron fuentes a este medio, no fue coordinado con los trabajadores del sector.