Cerró su fábrica textil, despidió a los empleados y apuntó contra el Gobierno: "La política nos hundió"
El ex Puma Santiago Phelan confirmó el cierre de su fábrica textil y responsabilizó al Gobierno. ¿Qué dijo a sus empleados? Los detalles de un anuncio que sacude a la industria.
El ex Puma Santiago Phelan anunció el cierre definitivo de Will Der, la empresa textil que dirigía junto a un socio. La noticia cayó como un balde de agua fría entre los más de 100 trabajadores de las plantas de General Pacheco y Las Flores, que recibieron un contundente mensaje: "El lunes no vengan".
Phelan, quien supo defender la camiseta de Los Pumas y dirigir al seleccionado argentino de rugby, confirmó que la firma deja de operar tras 50 años en el rubro. La compañía, que fabricaba indumentaria para marcas como Adidas, Fila, New Balance y Puma, se suma así a la larga lista de empresas que bajan sus persianas en el sector textil.
El mensaje que quebró a los empleados
La decisión fue comunicada personalmente por el exentrenador. En un audio que se filtró en las últimas horas, se lo escucha con la voz quebrada y sin vueltas: "La verdad que el panorama que viene es peor. Lamentablemente, la decisión que tenemos que tomar es de cerrar la fábrica, el lunes no vengan".
Pero no se quedó ahí. Phelan apuntó directamente contra la gestión de Javier Milei y no dudó en cargar tintas: "La política nos hundió. ¿A dónde nos llevó? Con otros gobiernos sufríamos, pero teníamos plata en el bolsillo".
"La vida es política": el dardo a los trabajadores
El exjugador del SIC también dejó una reflexión que generó polémica. En su diálogo con el personal, les pidió que piensen bien antes de votar: "Solo les pido que piensen la próxima vez que votan, porque la vida es política".
Mientras tanto, la industria textil argentina atraviesa uno de sus peores momentos. La caída del consumo interno y el avance de las importaciones dejaron a cientos de fábricas al borde del abismo. En el caso de Will Der, Phelan fue contundente al explicar los motivos: "No había opción de seguir, no hay trabajo en la calle. Seguir iba a ser peor".
La clausura de las plantas pone fin a medio siglo de historia. La empresa, que llegó a vestir a deportistas de élite, ahora se convierte en otro capítulo de una crisis que no da tregua.