Cerró una clásica hamburguesería del centro de Río Gallegos y enciende las alarmas del comercio
El cierre de una hamburguesería muy conocida en el centro de Río Gallegos encendió las alarmas: no es un caso aislado y hay un sector que ya siente el golpe. Lo que advierten desde el propio local.
Una reconocida hamburguesería del centro de Río Gallegos bajó definitivamente sus persianas, según informó el periodista Matías Feneli en diálogo con La Mañana de LU12. El cierre se suma a una serie de comercios que dejaron de funcionar en los últimos tiempos y dispara la preocupación por el futuro de los trabajadores y por la caída del consumo en Santa Cruz.
Feneli dio la noticia desde el propio local, en pleno centro de la capital provincial, y describió un panorama complejo para el sector comercial. Según su relato, la merma en las ventas golpea de manera directa a los pequeños comercios, que no logran sostener sus estructuras frente a la disminución del consumo.
Un cierre que golpea al corazón del centro
La hamburguesería era un punto de referencia en la zona céntrica de Río Gallegos. Su salida deja un espacio vacío en la cuadra y, sobre todo, una interrogante sobre la situación de los empleados que dependían del negocio.
El periodista remarcó que la preocupación no es solo por este caso puntual, sino por el efecto dominó que genera cada cierre en el entramado comercial de Santa Cruz. Los pequeños comercios son los más expuestos a la caída de las ventas, en un contexto donde el consumo se retrae mes a mes.
¿Qué pasa con los trabajadores?
Feneli señaló que el futuro laboral de quienes se desempeñaban en el local es una de las mayores incógnitas. La pérdida de puestos de trabajo en el sector gastronómico y comercial agrava la situación económica de la ciudad, que ya venía mostrando signos de enfriamiento.
El testimonio del periodista, transmitido por LU12, pone el foco en una problemática que excede a un solo comercio: la caída del poder de compra y la retracción del consumo están dejando su marca en la principal ciudad de Santa Cruz.
Mientras tanto, la lista de locales que bajan sus persianas en Río Gallegos sigue creciendo, y el sector comercial observa con inquietud cómo la crisis se profundiza sin señales claras de reversión.