Cerró una etapa histórica: la primera maestra trans de Entre Ríos se jubiló tras 21 años
¿Cómo vivió Silvina Buyutti el cambio de identidad en plena carrera y qué tragedia familiar la convirtió en mamá de sus cuatro sobrinos? Conocé la historia de la primera maestra trans de Entre Ríos que acaba de jubilarse.
Silvina Buyutti, la primera maestra trans de Entre Ríos, puso fin a su carrera docente en la Escuela Nº 53 Yapeyú de Nogoyá. Su historia, atravesada por la educación, la inclusión y una tragedia familiar, dejó una huella imborrable.
Con 45 años y 20 de servicio, Buyutti se jubiló como Maestra Orientadora para la Inclusión. Su paso por las aulas comenzó en 1999, cuando ingresó al Instituto Teresa de Ávila para estudiar el profesorado de Educación Especial.
“Fueron 21 años en la docencia. Soy docente de Educación Especial y me jubilo con 20 años de servicio y 45 de edad”, recordó la docente, quien destacó que su vocación nació de las vivencias cercanas con personas con discapacidad.
Un recorrido por toda la provincia
Los primeros pasos profesionales de Buyutti la llevaron lejos de su Nogoyá natal. En Villa Paranacito, departamento Islas del Ibicuy, trabajó en la Escuela Integral Nuestra Señora del Rosario y en la Escuela Secundaria Nº 2 de Ibicuy. Luego, su camino continuó por las escuelas Nº 3 Tempe Argentino, Nº 4 Vicente López y Planes, Nº 7 Juan Bautista Alberdi y Nº 14 Fray Mocho.
Tras regresar al departamento Nogoyá, se desempeñó en la Escuela Nº 102 17 de Agosto de Aranguren y finalmente llegó a la Escuela Nº 53 Yapeyú, donde culminó su carrera. Su vínculo con el trabajo, sin embargo, se remonta a la infancia: a los ocho años ya cargaba cajones de verduras, limpiaba una verdulería, pasó por un taller mecánico, una explotación apícola, cuidó niños y trabajó como panadera.
El cambio de identidad en plena carrera
En mayo de 2012, un mes después de la sanción de la Ley de Identidad de Género (N° 26.743), Buyutti inició su cambio de identidad. Lo concretó durante las vacaciones de invierno y regresó al mismo establecimiento. “Terminé las clases con una identidad, avisé a los directivos, todo, hice el cambio y me reincorporé”, relató entre risas.
Frente a los estudiantes, la explicación fue clara: “A los chicos se les explicó que había una ley nueva, según la cual la persona, de acuerdo a como se sentía, tenía una identidad y había que respetársela. Que ahora me llamaba Silvina”. La respuesta de los alumnos fue natural: “Los chicos y chicas bien, ningún problema. Tal vez algunos colegas… pero los estudiantes bien”, repasó.
Buyutti se convirtió así en la primera maestra trans entrerriana en lograr la titularización de su cargo. En lo personal, vivió el proceso como una transición paulatina: “No lo sentí muy grande al salto, porque en mi vida lo viví como un recorrido, como un proceso”.
La tragedia que cambió su vida
En 2013, su hermano Hugo Buyutti asesinó a su esposa y luego se suicidó. Los cuatro hijos de la pareja quedaron huérfanos y Silvina decidió hacerse cargo. “Tenerlos fue lo que realmente me cambió la vida para siempre”, confesó. Se tomó un año para sostener a la familia y, con el tiempo, sus sobrinos comenzaron a llamarla mamá.
“En ese momento me tomé un año para hacer todo eso de sostener y llevar una familia adelante. Porque armé una familia”, remarcó. La docente también destacó el acompañamiento de la comunidad educativa de Aranguren, donde llegó por concurso público hace seis años.
El mensaje de Silvina
Para Buyutti, ser trans es una militancia diaria. “A mucha gente todavía le cuesta mucho, pero para mí es porque no se han despertado, no se han dado cuenta de todo el poder que tenemos hoy en día a través de las leyes que conseguimos”, expresó. Su consejo: “Vivir la vida y seguir para adelante”.
La docente también participó en iniciativas como el cupo laboral trans y afirmó: “Fundamentalmente creo en el hacer”. Ahora, jubilada, comienza una nueva etapa, sin proyectos definidos por el momento, pero con la tranquilidad de haber transitado un camino marcado por la educación, la inclusión y la familia.