Cerró una fábrica con 49 años de historia y los 34 empleados que quedaban ya no tienen a dónde ir
La planta del Parque Industrial de Paraná venía sin producir desde mayo y todavía quedaba una chance de reabrir. La historia terminó de otra manera: la empresa vendió el predio y los 34 trabajadores que seguían en la fábrica se quedaron sin empleo. El gremio ya habla de una cifra que preocupa en toda la provincia.
Aberturas Valentinuz, la planta del Parque Industrial de Paraná que fabricaba puertas y ventanas desde 1977, vendió sus instalaciones y despidió a los 34 trabajadores que todavía resistían en la planta. La producción estaba paralizada desde el 13 de mayo y nunca se retomó.
El secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera (SOIM) de Paraná, Silvio Chiarella, confirmó a Elonce el cierre definitivo y advirtió que el golpe excede a esta empresa: en lo que va de 2026 ya se perdieron unos 100 puestos de trabajo en el sector maderero dentro del área de representación del gremio.
La firma llegó a tener 110 empleados en su mejor momento. Con los años fue reduciendo el plantel hasta quedar en 34. La venta del predio industrial permitió cancelar salarios atrasados —en algunos casos desde febrero— y pagar indemnizaciones acordadas de manera individual con cada exempleado.
“Hoy tenemos que decir que cerramos una etapa con la empresa. No es un cierre que nos haya gustado porque no era lo que pretendíamos, pero fue lo que se consiguió”, expresó Chiarella.
Una historia que se apaga
La empresa había iniciado sus actividades en 1977 y se especializó en la fabricación de puertas, ventanas y otros productos del rubro. Durante décadas fue un engranaje clave del Parque Industrial de Paraná. Al momento de la paralización, en mayo, quedaban 34 empleados que finalmente perdieron sus fuentes laborales.
“Lo más triste es que hay gente que trabajó desde el inicio, prácticamente desde los años 80. Trabajó toda la vida en la fábrica y le quedaban muy pocos años para poder jubilarse”, afirmó el dirigente gremial.
El cierre golpeó con especial crudeza a los trabajadores con varias décadas de antigüedad. Algunos habían ingresado en los primeros años de funcionamiento y estaban a las puertas de la jubilación.
Mayores de 60, sin lugar en el mercado
Chiarella manifestó su preocupación por los exempleados mayores de 60 años. Aunque cobraron sus indemnizaciones, advirtió que tendrán serias dificultades para reinsertarse: “Será prácticamente imposible reinsertarse en el ambiente laboral por la edad que tienen”.
La situación se agrava por la caída general de la actividad maderera y la reducción de personal en otras empresas de la zona. Además de los acuerdos económicos, todavía debía completarse la entrega de las certificaciones laborales para que cada exempleado pueda acreditar los períodos trabajados y los aportes registrados.
Meses sin respuestas
El sindicato perdió contacto directo con los propietarios después de la paralización de mayo. Desde entonces, las negociaciones se canalizaron a través de los abogados de las partes, entre ellos el letrado Fausto Gripaldi. Debido a que cada acuerdo se realizó de forma individual, el gremio no informó un porcentaje general sobre las indemnizaciones abonadas.
“Desde el 13 de mayo, que fue la última vez que tuvimos contacto, nunca más nos atendieron el teléfono”, aseguró Chiarella.
En junio, el gremio había realizado una protesta frente a la planta para reclamar respuestas por los despidos, los salarios atrasados y las indemnizaciones. En aquel momento, 17 empleados habían sido despedidos, 13 estaban con licencia sin goce de sueldo y solo quedaba personal para guardias mínimas.
Para el titular del SOIM, la empresa todavía podía haber explorado una salida productiva. “El acompañamiento de los trabajadores, que estaban desde el primer día, siempre tuvieron la buena predisposición de cumplir con el trabajo, pese a que venían sin cobrar los salarios desde el mes de febrero, porque seguían trabajando”, mencionó.
Un sector en caída libre
Chiarella enmarcó el cierre de Aberturas Valentinuz en una fuerte retracción de la industria maderera. El sindicato representa a trabajadores de la costa del Paraná y parte del centro provincial, donde mantiene contacto permanente con distintas empresas.
“La situación es muy agobiante. Prácticamente las empresas están día a día viendo cómo pueden sobrellevarla. La actividad cayó en forma estrepitosa”, describió.
Según los datos aportados por el gremio, alrededor de 100 trabajadores del sector perdieron su empleo durante 2026 dentro de su área de representación. “La situación es muy preocupante y estamos esperando que desde el gobierno nacional haya alguna medida como para acompañar lo que son las pymes que hoy, lamentablemente, están pasando una situación desastrosa”, cerró.