Cerró una histórica cadena de electrodomésticos y la Justicia ya tomó una dura medida
¿Qué pasa con los empleados que se quedaron sin trabajo y sin cobrar un peso? La Justicia ya tomó una decisión clave para intentar que cobren sus indemnizaciones, pero el camino no será nada fácil.
La Justicia chaqueña inhibió los bienes de la firma CARSA S.A., dueña de la marca Musimundo, tras declarar su quiebra a principios de septiembre. La medida busca garantizar el cobro de las deudas a los ex empleados y acreedores.
Hace una semana, la empresa decidió bajar las persianas de sus cuatro sucursales en Corrientes capital y nueve en el interior, dejando en la calle a unas 45 personas en la ciudad y a otras 90 en localidades como Mercedes, Goya, Esquina, Bella Vista, Ituzaingó, Monte Caseros, Paso de los Libres y Virasoro.
El cierre intempestivo, sin previo aviso, también afectó a las sucursales de Chaco, Formosa, Misiones y Buenos Aires. En total, la red sumaba 44 tiendas. Un cúmulo de deudas incobrables fue lo que llevó al Juzgado Civil y Comercial N°23 de Resistencia a ordenar la quiebra el pasado 2 de septiembre.
Los exempleados, que no recibieron explicación alguna, tuvieron que empezar a tramitar sus indemnizaciones. Pero el proceso, por la "muerte jurídica" de la firma, pasó del fuero laboral al civil y comercial, lo que lo convierte en un trámite excepcional y poco frecuente en la región.
Se había rumoreado que la cadena On City, de Electrónica Megatone S.R.L., podría absorber las sucursales, pero la insolvencia de CARSA fue tan grande que el juez Fernando Luis Lavenas consideró inviable la transferencia. Se habló de una deuda superior a los $63.500 millones.
La situación de los despedidos
El estudio jurídico Saravia y Asociados ya asumió la defensa de diez de los perjudicados en Corrientes y recibe consultas para nuevos patrocinios. Su principal referente, Gonzalo Saravia, explicó que el proceso no será un juicio laboral común: "Debido a la situación de quiebra de la empresa, deberán presentarse como un acreedor de la deuda general".
La buena noticia es que los trabajadores tienen prioridad frente a otros reclamantes, como bancos o empresas de servicios. "Ante la quiebra no se pierde ningún derecho. Se va a buscar pagar los pasivos con los activos que tenga la empresa", destacó Saravia. Esos activos incluyen vehículos, inmuebles, mercadería y capital financiero.
Los acreedores tienen tiempo de presentarse hasta el 6 de noviembre en el expediente de quiebra del Juzgado Civil y Comercial N°23 de Chaco. Los documentos clave son el telegrama de despido, el último recibo de sueldo o liquidación final, y un poder para los abogados.
Saravia recordó que cada damnificado puede presentarse con un letrado de confianza, ya que cada caso es particular: "La situación es compleja y los créditos son distintos. Por ejemplo, existen extrabajadores con distintos años de antigüedad".
¿Cuándo cobran?
El proceso estará a cargo de un síndico, que determinará el patrimonio de CARSA, y del juez, que distribuirá el total entre los acreedores. Según el cronograma, el informe individual de la sindicatura deberá presentarse el 30 de marzo de 2027, y el informe general, el 25 de junio de 2027.
Saravia explicó que los electrodomésticos y otros bienes tangibles serán subastados para convertirlos en "dinero líquido". "Los exempleados deben tener la seguridad de que no les van a pagar con electrodomésticos", sostuvo.
El letrado manifestó que harán todo lo posible para que se cobre la indemnización total, aunque el capital podría no alcanzar para satisfacer todas las demandas. En ese caso, el juez definirá los montos finales.
La Ley de Concursos y Quiebras contempla la inhibición de bienes, por lo que los dueños de la firma no pueden vender ni desprenderse de sus activos. "Todo será un proceso engorroso, pero tenemos una ley que lo regula", llevó tranquilidad Saravia.
Además, expresó su opinión personal: "Las políticas del Gobierno nacional están llevando a cierres y despidos, no es una situación exclusiva de Corrientes".
¿Quiénes están detrás de CARSA?
Fundada en Resistencia en 1977, la compañía estuvo ligada a nombres como José María Franchino, Ginés Roberto Sáez, Marta Ofelia Sáez y Jorge Rodolfo Antonio Moreno. Con el tiempo, la financiación se volvió tan importante o más que el margen de los productos: vendían electrodomésticos, pero el gran negocio era el crédito.
Esa fórmula le permitió crecer en Chaco y el Nordeste. En los años 80 se vinculó con Bazar Avenida, de Rafaela, y Electrónica Megatone, de Santa Fe, formando la Red Megatone. En los 90, esa alianza se consolidó y las tres empresas compartieron compras, publicidad y escala para competir con cadenas como Garbarino y Frávega.
Con los años, la alianza original se modificó. La crisis de Bazar Avenida alteró el esquema y CARSA dio otro salto: avanzó sobre Musimundo, una marca histórica ligada a la música y la venta de discos hasta los años 2000. A partir de ahí, muchos locales de la Red Megatone se transformaron en Musimundo, y la cadena se concentró en electrodomésticos y tecnología.