Certificados truchos con firma de un médico que vivía en Europa: así descubrieron el fraude de una empleada estatal en Neuquén
¿Cómo descubrieron que los certificados eran falsos? La firma pertenecía a un médico que vivía en Europa y no había vuelto al país. Enterate de todos los detalles de la investigación que terminó en exoneración.
Una empleada estatal de Neuquén fue exonerada después de que se descubriera que presentó certificados médicos falsos, con la firma de un profesional que en realidad vivía en Europa. La investigación reveló que el médico ni siquiera estaba en el país cuando supuestamente emitió los reposos.
María Inés Mellado, que se desempeñaba en la entonces subsecretaría de Familia del ministerio de Gobierno, presentó los certificados adulterados en marzo y mayo de 2023. Ahora, el gobierno provincial decidió aplicarle la máxima sanción: la exoneración, un castigo más severo que la cesantía.
¿Cómo se descubrió el fraude?
Los certificados fueron presentados el 15 de marzo y el 9 y 10 de mayo de 2023, con prescripción de reposo laboral. Sin embargo, un informe de la dirección nacional de Migraciones reveló que el médico había salido del país el 20 de marzo de 2021 con destino a España y no había regresado al 18 de octubre de 2023.
En su declaración testimonial vía zoom, el profesional confirmó que la firma y la letra en los certificados no le correspondían, y que desde 2021 no ejercía en Argentina porque se había mudado a Italia.
Qué dice el sumario
La instructora sumariante concluyó que las pruebas testimoniales y documentales no dejaban dudas sobre la responsabilidad administrativa de Mellado. La mujer fue citada a declarar pero no se presentó, lo que agravó su situación.
Los auditores le endilgaron un presunto delito contra la administración pública y una "notoria indignidad moral", al haber intentado evadir el sistema de licencias. Recordaron que el Estatuto del Personal Civil de la Administración Pública de la Provincia del Neuquén (E.P.C.A.P.P.) exige a los empleados observar una conducta decorosa y digna de la confianza que su condición de agente público requiere.
También señalaron que los agentes tienen prohibido realizar actos incompatibles con las normas de moral, urbanidad y buenas costumbres, y que la exoneración procede en casos de delito contra la administración pública o notoria indignidad moral.