Cesantía en el Estado: el empleado que desapareció por meses y ahora deberá enfrentar la justicia
¿Un empleado del Ministerio de Trabajo que no trabajaba? Las ausencias injustificadas que terminaron en cesantía y la investigación por posible cobro indebido.
La política de tolerancia cero en la administración pública neuquina volvió a aplicarse con todo su peso. Esta vez, un empleado de planta permanente del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano fue separado de su cargo tras acumular una cantidad sorprendente de ausencias injustificadas. Lo más llamativo: prestaba servicios en la Subsecretaría de Trabajo, el lugar menos pensado para un caso de abandono de puesto.
El protagonista de esta historia es Héctor Osvaldo Pradena, quien quedó oficialmente fuera del Estado provincial. Según los documentos oficiales, su comportamiento violó directamente lo establecido en el Convenio Colectivo de Trabajo y en el Estatuto del Personal Civil de la Administración Pública de la Provincia del Neuquén.
¿Cuántos días faltó sin dar explicaciones?
El expediente administrativo detalla que Pradena no se presentó a trabajar en numerosos períodos durante 2024. Los registros indican ausencias entre el 8 y el 27 de marzo, del 3 al 12 de abril, del 16 al 23 de abril, el 29 y 30 de abril, del 2 al 8 de mayo, del 10 al 14 de mayo, del 16 de mayo al 14 de junio y del 10 al 31 de julio. En total, un acumulado que terminó configurando abandono de cargo.
La cesantía fue dispuesta por esta falta grave, considerada una de las más serias dentro del régimen laboral estatal. El proceso se inició el 20 de agosto de 2024 y culminó con su expulsión definitiva de la administración pública provincial.
El derecho a defensa que nunca ejerció
Lo que más llama la atención es que el trabajador fue citado para presentar su descargo en una declaración indagatoria administrativa, pero nunca se presentó. Esa ausencia también fue tenida en cuenta al momento de dictar la sanción.
En el decreto de cesantía se remarcó que los empleados estatales tienen la obligación de prestar servicios de manera personal, con eficiencia, capacidad y dedicación, en el lugar y bajo las condiciones que fije el organismo correspondiente. Para la Provincia, las reiteradas ausencias continuas e injustificadas representaron una grave violación de esas obligaciones y dejaron en evidencia un manifiesto desinterés por sus responsabilidades.
El caso adquiere un peso simbólico especial por el lugar donde trabajaba. Que un empleado de la Subsecretaría de Trabajo, un área directamente ligada al cumplimiento de las normas laborales, haya incurrido en esta conducta, no hizo más que agravar la situación a los ojos de las autoridades.
¿Cobró días que no trabajó?
La sanción no terminó con la cesantía. El Gobierno provincial inició acciones administrativas para determinar si Pradena percibió haberes por los días en los que no prestó servicios. Si se confirma que cobró jornadas no trabajadas, será intimado a devolver el dinero.
En caso de que no lo haga, la Provincia dará intervención a la Fiscalía de Estado para iniciar acciones judiciales. Así, la tolerancia cero sigue marcando el rumbo en la administración pública de Neuquén, con un mensaje claro: nadie está por encima de las reglas.