Chaco: el programa Ñande llegó a Pampa del Infierno y más de 200 productores se fueron con algo inesperado
Un productor de Pampa del Infierno fue uno de los más de 200 beneficiarios del programa Ñande. Lo que recibió, y lo que dijo Zdero en el acto, marcan el rumbo de una apuesta que recién arranca.
El gobernador Leandro Zdero encabezó este martes en Pampa del Infierno una nueva entrega del programa provincial Ñande, que alcanzó a más de 200 pequeños y medianos productores de la región. La iniciativa combina la entrega directa de recursos con capacitación para fortalecer las economías familiares del sector rural.
El operativo abarcó a trabajadores rurales de Pampa del Infierno, Taco Pozo, Río Muerto, Los Frentones, Concepción del Bermejo, Napenay y zonas aledañas. Entre los beneficiarios hay productores forestales, ladrilleros, apicultores y horticultores.
Sin intermediarios
Durante el acto, Zdero subrayó que el programa prioriza que la asistencia llegue de forma directa al productor:
"Con Ñande estamos convencidos de que tenemos que acompañar al que se esfuerza todos los días para ser jefe de su propio esfuerzo (...) Queremos que el productor tenga los elementos para poder producir, que quien tenga una ladrillería pueda hacer ladrillos y que quien trabaja con la apicultura tenga las herramientas para generar miel".
Del campo al valor agregado
El mandatario provincial puso el foco en la necesidad de pasar de la producción primaria a la industrialización, y destacó el potencial del sector apícola ante la demanda global de miel orgánica y productos con certificación de origen.
El ministro de la Producción, Oscar Dudik, indicó que el programa —con casi cuatro meses de implementación— responde de manera directa a las problemáticas de las familias rurales, y combina la entrega de insumos con asistencia técnica y formación continua.
Qué recibieron los productores
El coordinador del programa, Abel Silva, explicó que los elementos se asignaron según relevamientos previos de las necesidades locales. La lista incluye:
Semillas y plantines agrícolas, además de semillas para huertas comunitarias y familiares.
Kits específicos para la actividad ladrillera.
Sistemas de riego y tanques de almacenamiento de agua.
Cajones e implementos para la producción apícola.
Motosierras y herramientas para trabajadores vinculados a la producción forestal y carbonera.