Chaco llevó al Senado una ley que cambia cómo se atiende el miedo al dentista
La ley chaqueña que regula el óxido nitroso en odontología desembarcó en el Senado: qué permite desde ahora y por qué busca replicarse en todo el país.
La provincia expuso en el Palacio Legislativo su normativa sobre óxido nitroso-oxígeno, una práctica que apunta a que la ansiedad o la discapacidad dejen de ser un obstáculo a la hora de sentarse en el sillón odontológico. La presentación se dio en el marco de un proyecto de la senadora nacional Silvana Schneider que busca replicar el esquema chaqueño en todo el país.
El encuentro se llamó “Chaco pionera en la regulación de la práctica de óxido nitroso-oxígeno en odontología” y tuvo lugar en el Salón Arturo Illia del Senado de la Nación. Lo organizaron en conjunto la Federación Argentina de Colegios de Odontólogos (FACO), el Ministerio de Salud del Chaco y el Instituto Provincial para la Inclusión de las Personas con Discapacidad (IPRODICH).
La jornada sirvió para que la provincia comparta su experiencia con otras jurisdicciones y para abrir un debate que apunte a criterios comunes en el uso de esta técnica en la odontología de todo el territorio nacional. La iniciativa de Schneider propone modificar la Ley Nacional 17.132, que regula el ejercicio de la medicina, la odontología y las actividades de colaboración.
Quiénes dijeron presente
La actividad estuvo encabezada por la propia Schneider; la presidente de la Legislatura chaqueña, Carmen Delgado; la diputada provincial Laura Bisonni, autora de la Ley Provincial 4246-G; la presidente del Colegio de Odontólogos del Chaco, Graciela Andreau; el representante del Ministerio de Salud provincial, Rodrigo Urbieta Arbelaiz; la presidente de la FACO, Alicia Solís; y la titular del IPRODICH, Ana María Mitoire.
También participaron la diputada Carina Botteri, los senadores Gerardo Zamora y Eduardo Vischi, la vicepresidente del IPRODICH, Mónica Morales, y representantes de universidades, colegios odontológicos y organismos de discapacidad de distintas provincias.
Una norma que llega después de siete décadas
Bisonni, odontóloga con 25 años de trayectoria, explicó que la Ley 4246-G vino a actualizar la Ley 9-G, que estaba vigente desde 1955. El objetivo fue poner el ejercicio profesional a tono con los avances científicos y técnicos acumulados en todos esos años.
La reforma regula el uso de óxido nitroso-oxígeno y habilita su aplicación por odontólogos que cuenten con formación específica certificada. Todo debe darse bajo protocolos de seguridad, con monitoreo del paciente y consentimiento informado.
La norma también incorpora la teleodontología, la atención domiciliaria y los operativos móviles de salud. Con esas herramientas se busca ampliar el acceso a los tratamientos y derribar las barreras que enfrentan las personas con discapacidad, los niños y niñas, y quienes sienten ansiedad o fobias frente a la atención odontológica.
El respaldo político y el pedido de hechos concretos
Schneider remarcó que el Chaco fue la primera provincia en regular por ley esta práctica y reconoció el trabajo de los legisladores y las instituciones que hicieron posible la sanción de la Ley 4246-G, que modificó la Ley 9-G relativa al ejercicio de la medicina.
“El miedo y el dolor no sean un impedimento, donde la discapacidad no sea una barrera y donde el acceso a la salud bucal sea para todos”, planteó la senadora sobre el horizonte que habilita la norma.
Carmen Delgado, por su parte, valoró el consenso que permitió aprobar por unanimidad una ley que amplía las posibilidades de acceso a la atención odontológica. Destacó el trabajo conjunto de los bloques legislativos, las instituciones intermedias y el Poder Ejecutivo, que transformó una necesidad concreta en una respuesta normativa.
“Las acciones deben ser visibles y palpables, no solo en el discurso”, afirmó la presidente de la Legislatura. Además, puso en valor el compromiso de los profesionales que se capacitan para dar respuestas adecuadas a las necesidades de las familias y garantizar una atención más accesible, segura e inclusiva.
El aporte de los colegios y las instituciones
Graciela Andreau subrayó el trabajo sostenido del Colegio de Odontólogos del Chaco, tanto en la provincia como en el ámbito nacional, para consolidar la regulación del óxido nitroso-oxígeno. Recordó que la entidad participó en la elaboración de la propuesta, impulsó el primer curso de habilitación para estas prácticas y trabajó en la definición de reglamentaciones y protocolos.
“Es un verdadero federalismo sanitario”, sostuvo Andreau. Y agregó: “Fuimos parte de todo este proceso, desde la elaboración de la normativa provincial hasta el trabajo realizado a nivel nacional”. También resaltó el potencial de la experiencia chaqueña para aportar al desarrollo de políticas sanitarias federales.
Alicia Solís, presidente de la FACO, explicó que la iniciativa busca priorizar el bienestar de los pacientes, humanizar las prácticas profesionales y garantizar el acceso a la salud bucal. “Estamos saldando una deuda histórica con la salud bucal de las personas con discapacidad”, afirmó.
El cierre estuvo a cargo de Ana María Mitoire, titular del IPRODICH, quien destacó la articulación entre las instituciones y la Federación para impulsar políticas públicas inclusivas apoyadas en el consenso técnico e institucional.