Chaco perdió miles de empleos industriales en dos años: el dato que pocos miran
Un informe midió el empleo industrial de cada provincia entre 2024 y 2026. El Chaco quedó entre los distritos que perdieron puestos, pero hay un detalle que lo diferencia del resto del país.
El empleo industrial privado formal en el Chaco retrocedió 5,3% entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026, de acuerdo con un informe de la consultora Politikon Chaco basado en datos del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (Oede), que depende de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación.
La caída chaqueña quedó apenas una décima por debajo del promedio nacional, que fue del 5,2%. El período analizado se caracterizó por una contracción generalizada de los puestos registrados en la industria manufacturera.
El relevamiento mide la evolución del empleo asalariado registrado del sector privado por provincia y por rama de actividad, y permite comparar cómo le fue a cada jurisdicción durante los dos primeros años de la actual gestión del Gobierno nacional.
Las provincias que crecieron y las que cayeron
Santa Cruz lideró las variaciones positivas con un alza de 11,8%, seguida por Neuquén (9,2%) y Río Negro (7,8%).
El Chaco, en cambio, formó parte del grupo de distritos con resultados negativos, aunque sus números fueron menos malos que los de varias provincias del Nordeste y de otras regiones del país.
Dentro del NEA, Corrientes sufrió una baja de 6,1% en el empleo industrial registrado, ocho décimas más pronunciada que la chaqueña. Formosa mostró una disminución de 1,1%, una de las más moderadas del país y la menor entre las tres provincias de la región que registraron retrocesos. Misiones, en tanto, se ubicó entre las jurisdicciones con mayores pérdidas relativas: 10,1%, casi el doble de la variación del Chaco.
Industria versus empleo total: la particularidad chaqueña
El comportamiento del Chaco también debe leerse contra el empleo total registrado en la provincia. Según el informe, la retracción industrial chaqueña fue menos pronunciada que la caída del empleo general, con una diferencia favorable de un punto porcentual para la industria.
Eso ubicó a la provincia entre las cinco jurisdicciones donde el empleo industrial cayó con menor intensidad que el conjunto de los puestos registrados. La situación contrasta con la tendencia nacional, donde la manufactura se deterioró más que el empleo total, y permite distinguir entre lo que pasa en una actividad específica y la dinámica general del mercado laboral provincial.
El impacto en el país
El deterioro industrial tuvo un peso significativo en la evolución laboral argentina. Al primer trimestre de 2026, los puestos registrados en la industria manufacturera estaban 5,2% por debajo del nivel del primer trimestre de 2024. Esa reducción equivalió a 66.262 puestos de trabajo en todo el país y representó cerca del 45% de la pérdida total de empleo registrado en el período.
La concentración territorial también influyó en cómo se repartieron los puestos perdidos. La diferencia entre ambas proporciones fue de 12,2 puntos porcentuales, lo que indica que la contracción en ese conglomerado tuvo una intensidad relativa superior a la que le habría correspondido solo por su participación en el empleo sectorial.
De las 25 jurisdicciones consideradas, el empleo industrial cayó con más fuerza que el empleo total en 17. A escala nacional, la manufactura registró una contracción de 5,2% frente al 2,2% del conjunto del empleo registrado: tres puntos porcentuales de diferencia.
En cinco jurisdicciones la disminución industrial fue menos pronunciada que la del empleo general, mientras que en tres provincias aumentó la ocupación manufacturera.
La Rioja presentó la mayor brecha entre la caída industrial y la del empleo total, con 9,6 puntos porcentuales, seguida por La Pampa (8,5) y Jujuy (siete). En esos casos, la contracción manufacturera superó ampliamente el retroceso general del empleo. El informe también identificó situaciones en las que la pérdida absoluta de puestos industriales excedió la reducción neta del empleo total de una jurisdicción.
Entre las cinco jurisdicciones donde la industria cayó menos que el empleo total, Formosa registró la diferencia más amplia: una disminución manufacturera de 1,1% frente a una caída de 4,8% del empleo general, equivalentes a 3,7 puntos porcentuales. Le siguieron Catamarca (2,6 puntos), Tierra del Fuego (2,2), Chaco (un punto) y Salta (0,6).
En el grupo de provincias con crecimiento industrial, Neuquén y Río Negro también mostraron aumentos superiores a la evolución de su empleo total, con diferencias de 2,8 y cuatro puntos porcentuales respectivamente.
Los números detrás de los porcentajes
Comparar los resultados porcentuales con las cantidades absolutas de puestos permite dimensionar el impacto de otra manera. Las tres provincias con crecimiento industrial sumaron 2.841 nuevos empleos registrados: 420 en Santa Cruz, 1.216 en Neuquén y 1.205 en Río Negro.
En las 22 jurisdicciones restantes se contabilizó una pérdida conjunta de 69.103 puestos, por lo que el saldo nacional terminó en una reducción de 66.262 empleos industriales.
Los partidos del Gran Buenos Aires concentraron la mayor pérdida absoluta, con 25.623 puestos industriales menos en el período. Le siguieron la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (8.617 empleos menos) y el resto de Buenos Aires (8.064). Santa Fe registró una caída de 5.369 puestos y Córdoba perdió 5.018.
Dónde se concentra la industria
La distribución territorial del empleo manufacturero mantuvo una fuerte concentración en seis jurisdicciones. En el primer trimestre de 2024, los partidos del Gran Buenos Aires reunían el 27,1% del empleo industrial nacional, seguidos por el resto de Buenos Aires (15,3%) y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (14%). Santa Fe concentraba el 10,9%, Córdoba el 9% y Mendoza el 4%.
En conjunto, esos seis distritos representaban el 80,5% de los puestos industriales registrados. Para el primer trimestre de 2026, su participación conjunta bajó al 80,3%, principalmente por la reducción del peso relativo de los partidos del Gran Buenos Aires, cuya participación descendió al 26,5%.