Chaco ya tiene cuatro parques solares: cuántos hogares podrían quedar abastecidos
¿Cuántos hogares chaqueños podrían abastecerse con los parques solares que ya funcionan y cuánto CO2 se evitaría cada año? La UNNE puso números al avance fotovoltaico en la provincia y el dato de Pampa del Infierno llama la atención.
Una investigación de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) puso números al avance de la energía solar en el Chaco. Según los resultados preliminares del relevamiento, los cuatro parques fotovoltaicos que ya funcionan en la provincia suman 255 megavatios (MW) de capacidad instalada y 434.536 paneles, con un abastecimiento estimado para 183.700 hogares.
El trabajo no se quedó solo con lo que está en marcha: también identificó otros siete emprendimientos en distintas etapas de desarrollo. Sumados a los cuatro operativos, los once proyectos chaqueños alcanzan los 390 MW entre potencia instalada y proyectada.
El gigante chaqueño está en Pampa del Infierno
Entre los parques que ya generan, el de mayor escala es el de Pampa del Infierno. Allí se concentran 220.300 paneles y 130 MW de capacidad instalada, es decir, algo más de la mitad de la potencia que aportan los cuatro parques operativos de la provincia.
Los siete proyectos que todavía están en desarrollo representan, en conjunto, una capacidad proyectada de 135 MW. La distinción entre instalaciones en funcionamiento y las que aún no arrancaron permite precisar el alcance real del relevamiento.
Cuánto CO2 se dejaría de emitir
El estudio también midió el impacto ambiental de la generación fotovoltaica. Tomando los valores aportados por las empresas desarrolladoras DQD Energy y MSU Green Energy, los parques operativos permitirían evitar la emisión de unas 305.900 toneladas de dióxido de carbono al año.
La becaria María Valentina Muñoz aclaró el origen de esos indicadores: «Los valores presentados fueron proporcionados por las empresas desarrolladoras DQD Energy y MSU Green Energy», dijo a Unne Medios.
Quiénes están detrás del mapeo
Los datos forman parte de la beca de investigación «Mapeo y análisis estratégico de experiencias de energías renovables en la provincia de Chaco», a cargo de Muñoz, estudiante avanzada de Ingeniería Civil, bajo la dirección de Rosanna Morán y la codirección de Claudia Pilar, ambas docentes de la Facultad de Ingeniería.
Los avances se presentaron en las XVI Jornadas de Divulgación Científica y Tecnológica de esa unidad académica. El objetivo del trabajo es establecer cuánto avanzó la generación solar en territorio chaqueño, dónde se ubican los emprendimientos y qué aportes pueden hacer al abastecimiento energético y a la reducción de emisiones.
Para reunir la información, el equipo revisó legislación nacional y provincial, documentación e informes oficiales de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) y de Secheep, además de consultar a organismos, empresas y otros actores del sector energético.
Un potencial con límites
Muñoz explicó que el Chaco reúne condiciones favorables para aprovechar la energía solar, tanto por el recurso disponible como por sus condiciones técnicas y normativas. Sin embargo, advirtió que la provincia «aún registra una capacidad limitada de generación propia».
Para la investigadora, ese escenario refuerza la necesidad de conocer y sistematizar las iniciativas renovables que se desarrollan en el territorio. El relevamiento busca contar con una base técnica que permita evaluar sus beneficios para los usuarios, su incidencia territorial y el impacto ambiental de los emprendimientos.
«Conocer en profundidad el panorama actual de la energía fotovoltaica en Chaco constituye una base necesaria para identificar los beneficios a nivel de territorio y de usuarios», sostuvo Muñoz.
El próximo paso: un mapa de los proyectos
Como continuidad del estudio está prevista la georreferenciación de los proyectos, que permitirá ubicarlos con precisión y analizar su distribución territorial. También se elaborará una matriz de fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas del sector de las energías renovables.
Morán explicó que la información suministrada por las empresas responsables de los parques y por el Gobierno provincial es un insumo para caracterizar las instalaciones. «Estos datos constituyen insumos para el relevamiento y la caracterización de las instalaciones, en el marco de la investigación que se realiza desde la Unne», expresó.
La docente señaló que el objetivo va más allá de establecer cuánto y dónde se genera energía: también busca abrir interrogantes sobre la pertinencia de las fuentes renovables y promover nuevas líneas de investigación a partir de las necesidades regionales.
Muñoz, por su parte, vinculó el trabajo con el proceso de transición energética. «Esperamos hacer un aporte desde la ciencia para visibilizar la relevancia de las energías renovables, en este caso solar fotovoltaica, y propiciar además el involucramiento de la sociedad en este proceso de transición hacia fuentes de energía más respetuosas del ambiente», manifestó.
Investigación, formación y ciencia cerca de la gente
El relevamiento se integra al proyecto «Eficiencia, etiquetado y rehabilitación energética de la construcción del Nordeste Argentino», dirigido por Claudia Pilar. Tanto ese proyecto como la beca forman parte de una línea de investigación del Grupo de Estudios Tecnológicos, en el ámbito del Instituto Tecnológico de Diseño Ambiental del Hábitat Humano de la Unne.
Muñoz destacó la importancia de acercar estos trabajos a la comunidad. «Así como circula información sobre distintos temas de interés cotidiano, también es importante que se conozca lo que ocurre dentro de las universidades públicas. En estos espacios se genera conocimiento, se desarrollan investigaciones y se trabaja en la búsqueda de soluciones para problemáticas sociales, ambientales y tecnológicas», afirmó.
Morán resaltó, en tanto, la formación de estudiantes mediante las becas, el acompañamiento docente y las jornadas científicas. «Esta articulación permite fortalecer capacidades de análisis y producción de conocimiento, vinculando la formación universitaria con problemáticas y necesidades regionales», sostuvo.
La becaria remarcó que muchas personas desconocen por qué se están promoviendo parques solares en el Chaco y la región, y que este trabajo es una forma de acompañar el contexto de transición energética. También consideró que divulgar los resultados puede alentar a otros estudiantes a sumarse a investigaciones vinculadas con las necesidades del territorio.
«Es importante que estas experiencias lleguen a la sociedad y que más estudiantes se animen a investigar, porque cada aporte puede contribuir a mejorar nuestro entorno y nuestra calidad de vida», sostuvo Muñoz, que invitó a la comunidad a participar de las jornadas de divulgación científica y tecnológica de las distintas unidades académicas de la Unne.
Para Morán, los resultados de esta primera etapa pueden impulsar nuevos estudios sobre el desarrollo del sector. «La meta es que al final de la beca se abran otros temas de investigación sobre la temática, en un contexto de gran potencial para las energías renovables en la provincia», concluyó.