En la Escuela Hogar 125 de Chapalcó, docentes y alumnos levantaron la voz con un mural por Nancy y una frase que incomoda: "Ninguna docente debería perder la vida por cumplir con su tarea". El reclamo de justicia sigue firme.
La Escuela Hogar N.º 125 de Chapalcó vivió una jornada distinta. Directivos, docentes, niños, niñas y personal no docente se sumaron al paro en su propio lugar de trabajo y, lejos de quedarse en la medida de fuerza, transformaron la protesta en un acto colectivo: pintaron un mural en homenaje a Nancy, una docente de la institución, para mantener viva su memoria y visibilizar el reclamo de justicia.
La comunidad educativa eligió el arte como herramienta para expresar lo que siente. Así lo resumieron: “Desde nuestra pequeña escuela rural, levantamos también nuestra voz”.
Un mensaje que atraviesa los guardapolvos
El director del establecimiento, Pablo Lonati, y el resto de la comunidad educativa insistieron en la necesidad de recordar que detrás de cada delantal hay una historia personal. “Detrás de cada guardapolvo hay una persona, una familia, sueños y una profunda vocación”, destacaron desde la institución.
En esa misma línea, dejaron una frase que resume el reclamo: “Ninguna docente debería perder la vida por cumplir con su tarea”.
El arte como forma de lucha
La jornada de paro se convirtió en una acción colectiva con el mural como protagonista. Allí quedó plasmado el recuerdo de Nancy y también la exigencia de que su nombre y su historia no caigan en el olvido.
“Tu huella vivirá en cada escuela, en cada maestro y en cada niño”, fue el mensaje que acompañó el homenaje y el pedido de justicia.