Chevrolet prepara un regreso sorpresa: el Onix Activ vuelve con un secreto bajo el capó
Chevrolet sorprende al anunciar el retorno del Onix Activ, pero no será el mismo de antes. Con un despeje del suelo que desafía los límites del segmento y una caja automática de serie, este hatchback aventurero esconde detalles que podrían cambiar las reglas del juego. ¿Llegará a la Argentina?
La marca del moño dorado confirmó el retorno de una versión que ya hizo historia en la región y que ahora promete revolucionar el segmento con una fórmula inesperada. El Chevrolet Onix Activ, aquel hatchback con espíritu aventurero, está listo para reaparecer en el mercado sudamericano, pero esta vez con una transformación que va mucho más allá de lo estético.
General Motors hizo oficial que esta variante con ADN crossover volverá a producirse en Brasil, la misma planta donde se fabrican las demás versiones del Onix. La noticia reactiva el interés por un modelo que supo tener su lugar en el catálogo argentino durante la generación anterior.
La estrategia de lanzamiento tendrá a Brasil como punto de partida en el año 2026. Sin embargo, la marca no descarta que, posteriormente, el modelo pueda desembarcar en otros mercados de la región, lo que abre una puerta de esperanza para los entusiastas argentinos.
¿Cómo es el nuevo look aventurero?
La propuesta retoma un concepto probado: transformar un hatchback urbano en una opción con mayor presencia y capacidad. Sobre la base del Onix actual, el Activ incorpora una serie de modificaciones visuales y técnicas diseñadas para un andar más allá del asfalto.
El cambio es inmediatamente reconocible. La lista de novedades incluye barras de techo completamente funcionales y un diseño exclusivo para la parrilla delantera y los espejos retrovisores exteriores.
Completan el paquete llantas de diseño único, ópticas traseras con lentes transparentes y el emblemático logo de Chevrolet en color negro. Cada detalle fue pensado para marcar una clara diferencia con el resto de la gama y construir una identidad propia.
La clave está en lo que no se ve: la suspensión modificada
Uno de los pilares técnicos del Onix Activ es su suspensión recalibrada. Este ajuste le permite alcanzar un despeje del suelo de 201 milímetros, una cifra que lo posiciona con ventaja para enfrentar caminos complicados.
En la práctica, la carrocería queda 61 mm más alta que la de un Onix convencional, logrando una altura total de 1.533 milímetros. Esta modificación no es solo un número, sino que se traduce en ángulos todoterreno mejorados.
Chevrolet anunció un ángulo de ataque de 19,7 grados y un ángulo de salida de 28,1 grados. Estas características son cruciales para superar obstáculos como cunetas pronunciadas, badenes o calles con pavimento deteriorado sin mayores contratiempos.
La marca asegura que, sumado al look robusto, esta configuración ofrece una posición de manejo más elevada y un plus de confort durante la conducción. El objetivo es claro: captar a quienes necesitan un vehículo para la ciudad, pero que no quieren limitarse cuando el pavimento se termina.
El corazón mecánico y una transmisión que marca la diferencia
En el compartimento motor, el Onix Activ conservará el conocido propulsor naftero 1.0 turbo de tres cilindros. Esta unidad es la misma que impulsa al Onix regular y entrega una potencia de 116 caballos de fuerza con un torque máximo de 160 Nm.
Sin embargo, aquí llega uno de los datos más significativos de la nueva propuesta. Chevrolet anticipó que este motor vendrá asociado de serie a una caja automática con convertidor de par y seis relaciones.
Con esta combinación, la marca declaró un consumo de combustible de 6,8 litros de nafta cada 100 kilómetros. Esta decisión de equipar la transmisión automática como estándar apunta directamente a priorizar la comodidad y el confort de marcha, reafirmando el carácter urbano pero versátil del vehículo.