Chicos de Santa Isabel y Santa Rosa se escriben cartas: el inesperado motivo que los llevó a dejar el celular
En plena era del celular, alumnos de Santa Isabel y Santa Rosa eligieron el papel y la lapicera: cada 15 o 20 días, un "cartero" recorre el camino para que las cartas lleguen a destino. Cómo empezó todo.
Alumnos de sexto grado de la Escuela Hogar N° 99 de Santa Isabel y chicos que concurren a la Biblioteca Popular "Teresa Pérez" del barrio Escondido de Santa Rosa intercambian cartas desde fines de agosto. El proyecto "Cartas que nos unen" busca recuperar un modo de comunicación que parecía olvidado.
La propuesta la impulsaron la Biblioteca Comunitaria de Santa Isabel y la Biblioteca Popular "Teresa Pérez", con el acompañamiento del área municipal de Turismo, Cultura y Educación de Santa Isabel, que conduce el licenciado Jonathan Suárez.
Cómo nació el intercambio
Según informaron desde el municipio de Santa Isabel, la iniciativa arrancó a fines de agosto, cuando se invitó a las chicas y los chicos de sexto grado de la Escuela Hogar N° 99, junto a sus docentes, a intercambiar cartas con quienes asisten a la biblioteca santarroseña.
En paralelo, el área de Turismo, Cultura y Educación contactó a los responsables de la biblioteca del barrio Escondido, que aceptó la propuesta sin dudar.
El paso siguiente fue conseguir un "cartero" que hiciera de correo. La solución llegó desde la comuna local: cada 15 o 20 días, desde la Dirección de Turismo, Cultura y Educación se encargan del nexo entre ambas instituciones, acercando las cartas y haciendo posible el intercambio.
Escribir como antes
La propuesta compite de lleno con las redes sociales, esa costumbre instalada de comunicarse al instante. Así, los jóvenes pudieron experimentar en primera persona eso que sus abuelos les cuentan: que una carta enviada por correo fue uno de los medios más antiguos y persistentes de comunicación entre las personas.
Los chicos participaron de un verdadero taller de escritura libre, que les permitió expresarse a su manera, compartir experiencias, contar lo que quisieran y hacer preguntas, generando un espacio para conocerse a través de las palabras.
Los objetivos detrás del proyecto
Desde la oficina que conduce Suárez explicaron que el objetivo fue fortalecer el vínculo entre ambas bibliotecas y, al mismo tiempo, promover la lectura, la escritura y la comprensión. Además, hubo intercambios de libros de distintos géneros.
Finalmente, desde el municipio extendieron un reconocimiento: "agradecemos especialmente a las seños de sexto grado de la Escuela Hogar N° 99 y a Rocío Muiño Sales, bibliotecaria de la institución, por su predisposición y acompañamiento para llevar adelante esta propuesta".