La empresa argumentó crisis extrema para avanzar con las cesantías, pero los operarios siguen esperando respuestas sobre las indemnizaciones. Mientras tanto, La Rioja lidera la caída del empleo fabril en todo el país con un número que preocupa.
La planta permanente de la fábrica textil Chilcal, en el departamento Chilecito, quedó marcada por una decisión que ya se formalizó: 35 trabajadores fueron despedidos. La empresa justificó las cesantías en la crisis económica que golpea al rubro, pero pasaron los días y los operarios siguen sin respuestas claras.
Lo que más inquieta a los afectados no es solo la pérdida del empleo. Según denuncian, todavía no tienen certezas sobre el pago de las indemnizaciones ni sobre la continuidad de los puestos que quedaron en pie. La incertidumbre se instaló en las casas de cada familia alcanzada por la medida.
El gremio acompaña, pero no hay mesa de negociación
Desde la Asociación Obrera Textil (AOT) expresaron su preocupación por los trabajadores efectivos que sufrieron el golpe. El sindicato explicó que la firma argumentó dificultades financieras extremas para sostener la decisión.
El panorama se complica porque, hasta ahora, no aparecen canales formales de negociación. No hay instancia abierta para frenar los despidos ni para acordar esquemas alternativos que amortigüen el impacto entre el personal.
La Rioja, primera en el ranking negativo del país
El caso de Chilcal no es un episodio aislado. Se suma a un deterioro que avanza rápido sobre el parque industrial riojano. De acuerdo con datos del gremio textil, entre 2024 y 2025 la provincia perdió más de 600 puestos de trabajo directos en el rubro.
El entramado productivo quedó reducido a apenas 9 empresas textiles activas. Con esos números, La Rioja encabeza los índices negativos a nivel nacional: la caída del empleo fabril alcanza el 15%, la contracción más pronunciada de todo el país.
Un sector que pierde empleo en todo el país
La situación provincial es el reflejo de lo que ocurre con la industria textil argentina en general. La retracción del consumo masivo, el aumento de los costos operativos y la apertura de las importaciones golpean de lleno a la actividad.
A nivel nacional, el sector acumula más de 66 mil empleos perdidos. Se trata de uno de los momentos más complejos para la industria en las últimas décadas, y Chilecito acaba de sumar su propio capítulo a esa historia.