China mueve el tablero: la tasa que hasta ahora nadie conocía y que ahora manda
El Banco Popular de China oficializó una tasa que hasta ahora mantenía en secreto y que ahora será clave. ¿Qué implica este giro para los mercados?
El Banco Popular de China (PBOC) sorprendió al mercado al fijar en 1,25% la tasa de sus operaciones de recompra inversa a un día, una referencia que hasta ahora no había divulgado oficialmente y que pasará a ocupar el centro de su política monetaria. La medida, anunciada mediante un comunicado el viernes 30 de octubre, implica un cambio en el mecanismo de administración de la liquidez y un nuevo paso en la reforma del régimen de tasas de interés del gigante asiático.
La nueva tasa se ubica 15 puntos básicos por debajo de la referencia anterior del 1,4%, correspondiente a las operaciones a siete días. Si bien el PBOC ya había utilizado una tasa del 1,25% en la primera operación de este tipo a fines de junio, hasta ahora no había comunicado públicamente el costo de esa herramienta.
Un cambio de esquema
A partir del lunes 2 de noviembre, el organismo comenzará a realizar operaciones de recompra inversa a un día durante todos los días hábiles. Además, el nuevo mecanismo contempla modificaciones en las operaciones a siete días: en lugar de mantener una tasa fija única, esas transacciones pasarán a realizarse mediante licitaciones de cantidad fija y tasas múltiples, con adjudicaciones a distintos niveles de interés.
Estas operaciones dejarán de tener frecuencia diaria y se concentrarán en momentos específicos, como los períodos de pago de impuestos y los cierres de mes, cuando suelen registrarse mayores necesidades de liquidez en el mercado financiero.
Otro de los cambios alcanzará a las herramientas que hasta ahora tomaban como referencia la tasa de siete días, entre ellas las operaciones temporales de recompra y recompra inversa, y los instrumentos destinados a instituciones de bancos centrales extranjeros. En adelante, sus tasas se calcularán tomando como referencia el nuevo costo de las operaciones a un día, aunque se mantendrán los diferenciales vigentes.
El objetivo oficial es mejorar la precisión del control sobre las tasas de interés de corto plazo y fortalecer la transmisión de la política monetaria hacia el conjunto del sistema financiero.
Impacto en liquidez y bonos
La modificación llega en un contexto de mayor tensión en los mercados financieros chinos. Durante octubre, el índice CSI 300 registró su mayor caída mensual en más de una década, luego de ingresar en territorio bajista a comienzos del mes.
El mercado de deuda también atravesó jornadas de volatilidad. Los rendimientos de los bonos soberanos chinos a diez años llegaron a subir hasta el 1,64%, mientras que los futuros de deuda a 30 años registraron su peor caída diaria desde marzo. Entre los factores de preocupación aparecieron las dificultades financieras de la promotora estatal Zhuhai Huafa Group y las inquietudes vinculadas con el riesgo crediticio.
En ese escenario, algunos inversores interpretaron la nueva tasa como una señal de flexibilización monetaria, dado que el 1,25% se encuentra por debajo de la anterior referencia. Sin embargo, el Banco Popular de China evitó presentar la modificación como un recorte convencional de tasas de interés.
Economistas de Goldman Sachs señalaron que, aunque no representa una reducción tradicional de 15 puntos básicos en la tasa oficial, el cambio podría incrementar la liquidez interbancaria y contribuir a reducir los rendimientos de los bonos, siempre que el resto de las condiciones del mercado permanezca estable.
Por su parte, Xiaojia Zhi, economista jefe de Crédit Agricole CIB, consideró que el anuncio se produjo antes de lo que esperaban algunos analistas y que podría contribuir a reducir las tasas de corto plazo en el mercado monetario.
La reforma también apunta a acercar el funcionamiento del Banco Popular de China al de otros grandes bancos centrales, que utilizan las tasas de interés a un día como referencia principal para conducir la política monetaria. Se trata de un proceso de transformación gradual que busca mejorar el funcionamiento del mercado financiero y fortalecer los mecanismos de transmisión de las decisiones del organismo.
De esta manera, la fijación pública del 1,25% no solo aporta transparencia sobre una herramienta que hasta ahora no tenía una tasa oficialmente comunicada, sino que también consolida el giro del banco central chino hacia un esquema de administración de liquidez basado en operaciones de corto plazo.