Choferes de aplicación, al borde del colapso: deudas que superan el 700% de interés
¿Sabés cuánto llegan a pagar los choferes de app por un préstamo para arreglar el auto? Una cifra que te va a helar la sangre.
No hay margen para ahorrar ni para respirar. Los conductores de plataformas como Uber o Cabify están atrapados en un espiral de deudas que crece sin control. No piden plata para comprar un auto nuevo, sino para arreglar el que ya tienen y poder seguir trabajando.
¿Quién da préstamo? La pregunta que domina los chats
Pablo León, de la Asociación Civil Conductores de Aplicaciones Unidos (ACCAURA), reveló que esa consulta se volvió moneda corriente en los grupos de WhatsApp. Los repuestos van de unos pocos miles a más de un millón de pesos con mano de obra, y los choferes no tienen liquidez para afrontarlos.
Según el comunicado de ACCAURA, “el endeudamiento se convirtió en una de las caras más graves de la precarización en la economía de plataformas”. Los trabajadores viven al día, sin acceso al crédito bancario, y recurren a préstamos de alto costo.
Intereses que superan el 700%
Buena parte de los conductores está fuera del sistema bancario por su ingreso informal. Las billeteras virtuales ofrecen créditos con tasas que pueden superar el 700%, y los prestamistas particulares tienen condiciones aún más opacas. “El trabajador no pide plata para invertir o crecer: pide plata para arreglar el auto y poder volver a salir a trabajar”, explicó León.
La asociación comparó esta dinámica con el trabajo semi esclavo. “Es una versión digital de un mecanismo muy antiguo: trabajar para pagarle a quien te mantiene endeudado”, advirtieron.
Los repartidores también sufren
La misma lógica afecta a los repartidores por aplicación, donde las propias apps estimulan el endeudamiento atando préstamos al puntaje, las horas conectadas o la aceptación de viajes más largos y baratos.
León resumió la situación: “Si estás 10 o 12 horas arriba del auto todos los días, a la larga empieza a fallar. No hay margen para separar una parte y cubrir los gastos futuros”.