Choferes de Necochea cobraron la mitad del sueldo y estalló el conflicto con la empresa
¿La crisis del transporte en Necochea está lejos de resolverse? Los choferes solo cobraron la mitad y el aguinaldo sigue sin fecha. Los detalles que preocupan a todos.
En Necochea, los choferes del transporte público recibieron apenas el 50% de su salario de julio y la propuesta de pagar el aguinaldo en seis cuotas fue rechazada de plano por la UTA. La crisis del sistema vuelve a poner en vilo a los trabajadores.
La situación se conoció este jueves 6 de agosto durante una audiencia en la delegación local del Ministerio de Trabajo. Allí, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) dejó asentado su rotundo rechazo a la modalidad de pago ofrecida por la empresa para saldar el sueldo anual complementario adeudado.
Gastón Urrutia, referente de UTA Mar del Plata, dialogó con el medio local NdeN y detalló los pormenores de la negociación, así como la incertidumbre que envuelve al servicio.
Rechazo contundente al aguinaldo en seis cuotas
Uno de los ejes de la discusión fue la deuda del aguinaldo. Según explicó Urrutia, la empresa propuso fraccionar el pago en seis cuotas mensuales, pero desde el gremio no dudaron en responder. “Ellos propusieron pagarlo en seis cuotas mensuales, nosotros lo rechazamos rotundamente”, afirmó el dirigente.
La postura fue comunicada tanto a los trabajadores como al Ministerio de Trabajo. Sin embargo, el diálogo no se corta: “Seguimos en una mesa de diálogo para que mejore la oferta y no llegar a un posible conflicto”, señaló Urrutia.
El aguinaldo no es el único problema. La empresa abonó sólo la mitad del sueldo correspondiente a julio, y el resto se completaría semanalmente con lo recaudado por el servicio. Desde UTA aseguraron que los subsidios alcanzaron únicamente para cubrir ese 50% de los haberes.
La esperanza de un boleto a $1.900
En medio de las dificultades, la empresa espera que se concrete el aumento de la tarifa hasta los $1.900, una modificación que está en trámite. La idea es que una mayor recaudación permita afrontar los compromisos salariales pendientes.
Mientras tanto, los trabajadores siguen dependiendo de pagos parciales para completar sus ingresos. La preocupación es evidente, y Urrutia fue claro: “Para los trabajadores no vemos una posibilidad de mejora inminente, todo lo contrario”.
El gremio también busca evitar falsas expectativas: “No vamos a prometer fantasías y llenarles los oídos con promesas que no podamos cumplir”, expresaron desde UTA.
¿Qué pasará con la concesión?
La incertidumbre no se limita a las deudas salariales. UTA aguarda una nueva convocatoria en el Concejo Deliberante para tratar la emergencia del sistema. Urrutia consultó por una reunión con los concejales y le respondieron que le comunicarían una fecha.
El gremio quiere que el debate incluya el futuro del servicio y de las fuentes laborales cuando finalice la concesión. Y aquí surge uno de los mayores interrogantes: ¿habrá empresas interesadas en hacerse cargo?
Urrutia fue contundente: “La fecha no cambia la realidad y la realidad es que no se presenta nadie”. Además, reclamó que todos los actores se hagan cargo: “Después de ahí van a tener que poner las pelotas arriba de la mesa todos: concejales, Ejecutivo, la empresa, nosotros mismos”.
Por ahora, no hay medidas de fuerza anunciadas. La UTA mantiene abierta la negociación con el objetivo de mejorar la oferta y evitar que el conflicto escale.