Choque, fuga y una detención que terminó con un dato escalofriante en pleno centro de Rosario
Una fuga tras un choque en el centro rosarino terminó con una detención sorpresiva. Lo que la policía descubrió sobre el conductor al interceptarlo cambió completamente el caso.
La madrugada del sábado se transformó en una pesadilla para un conductor en el centro de Rosario. Tras protagonizar un choque y darse a la fuga, fue interceptado por la policía. Lo que descubrieron los agentes al detenerlo dejó en evidencia el grave riesgo que representaba para todos.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 4:30 en la zona de Santiago al 1300. Una llamada alertó a personal motorizado sobre un siniestro vial. Al llegar al lugar, una mujer de 39 años les relató lo sucedido.
La testigo indicó que el conductor de un Chevrolet Prisma color negro había chocado y, sin detenerse, había escapado con rumbo sur. La descripción del vehículo y la dirección fueron cruciales para lo que sucedió minutos después.
La persecución y la detención
Los agentes iniciaron la búsqueda y lograron darle alcance al automóvil sospechoso a pocas cuadras del lugar del accidente. Inmediatamente procedieron a identificar al hombre al volante.
El conductor fue identificado como Federico Q., de 35 años. Desde el primer momento, la situación presentó irregularidades: el hombre no portaba su documentación y, para los oficiales, era evidente que presentaba signos de haber consumido alcohol.
Ante la sospecha, se solicitó la presencia de personal especializado de tránsito para realizar las pruebas correspondientes. El escenario estaba preparado para una confirmación que superaría cualquier expectativa.
El resultado que lo cambió todo
Los efectivos de tránsito le realizaron el test de alcoholemia de rigor. El dispositivo no tardó en arrojar un resultado que dejó en claro la magnitud del peligro.
La prueba marcó un nivel de 1.95 gramos de alcohol por litro de sangre. Esta cifra está muy por encima del límite legal permitido para conducir, confirmando que el hombre manejaba en un estado de grave ebriedad.

Con el resultado positivo en mano, los procedimientos cambiaron radicalmente. Federico Q. fue aprehendido en el acto por conducir en estado de ebriedad y por haberse dado a la fuga tras causar un accidente.
El hombre fue trasladado a la Seccional 2ª para continuar con el proceso legal. Por su parte, el Chevrolet Prisma involucrado fue secuestrado como parte de la investigación.
Afortunadamente, el siniestro vial no dejó heridos de consideración, aunque sí generó daños materiales en los vehículos implicados. Las actuaciones judiciales correspondientes ya fueron iniciadas para determinar las responsabilidades y las sanciones.