Chubut destruye empleo tres veces más rápido que el país y ya hay un ajuste que todavía no explotó
En Chubut ya se perdieron 6.754 empleos registrados en un año, pero el consumo todavía no refleja semejante golpe. El colchón que lo sostiene tiene fecha de vencimiento y el ajuste que se viene podría notarse más de lo que muchos imaginan.
La provincia perdió 6.754 puestos de trabajo registrados en un año, con una caída interanual del 7,3% frente al 2,1% nacional, según el "Monitor Económico de Chubut" que elabora el analista Pablo Das Neves. El dato, relevado en abril, confirma que el empleo formal se derrumba a un ritmo tres veces superior al promedio del país.
El informe advierte que el golpe sobre el consumo todavía no se sintió del todo. La masa salarial asociada a esos empleos equivale a unos $16.586 millones mensuales que dejaron de circular en la economía chubutense.
¿Cuánto dinero se esfumó del circuito?
El salario bruto promedio del sector privado en Chubut ronda los $2,96 millones, un 34% por encima del promedio nacional. Combinando ese nivel de ingresos con los puestos perdidos, el Monitor calcula una pérdida de masa salarial neta de $16.586 millones por mes.
La cifra, aclara Das Neves, es una aproximación: el cálculo se concentra en el empleo privado registrado y no mide con la misma precisión lo que ocurre con trabajadores informales, autónomos y otras modalidades. Además, el análisis no discrimina el peso de los salarios petroleros, que duplican el promedio tomado para la proyección y explican buena parte de la caída. Por eso, el dinero que dejó de circular podría ser aún mayor.
El consumo todavía no refleja el golpe
El Monitor estima que entre un 22% y un 30% de la masa salarial perdida tenía como destino el canal supermercadista. Eso implicaría un impacto potencial de entre $3.649 millones y $4.976 millones mensuales sobre ese circuito. Sin embargo, las ventas reales de supermercados muestran una caída interanual cercana al 2,6%.
Para Das Neves, la baja existe pero está por debajo de lo que cabría esperar por la magnitud de la pérdida de empleo e ingresos. Su estimación ubica la caída compatible con ese deterioro entre el 5% y el 6,7%. Es decir, faltarían entre 2 y 4 puntos porcentuales de reducción del consumo que todavía no se materializaron.
¿Qué sostiene ese consumo? El análisis apunta a mecanismos transitorios: uso de ahorros, indemnizaciones por despidos, empleo informal y financiamiento.
"Con la pérdida de empleo que ha habido, con la cantidad de dinero que ha salido del circulante que tienen las familias en la provincia, aún no se ha reflejado tanto en el consumo", explicó el analista.
El fenómeno tiene especial peso en Comodoro Rivadavia, donde la salida de trabajadores petroleros con varios años de antigüedad derivó en muchos casos en indemnizaciones importantes. La hipótesis del Monitor es que esas indemnizaciones funcionan como un colchón financiero transitorio: con antigüedades típicas de entre cinco y ocho años en petróleo y construcción, podrían representar un respaldo equivalente a entre cinco y ocho meses de ingresos. El problema llega cuando ese colchón se agota.
El ajuste que puede venir
Si no hay recuperación del empleo ni una recomposición suficiente de los ingresos, Das Neves proyecta que el ajuste pendiente del consumo podría hacerse más visible entre el cuarto trimestre de 2026 y el primero de 2027.
El analista aclaró que no se trata de una predicción inevitable sino de una proyección bajo el supuesto de que las condiciones actuales se mantengan sin cambios. "Si nosotros vemos que hay una recuperación de empleo registrado" o una absorción de la informalidad con remuneraciones suficientes, el escenario puede modificarse, explicó.
La trayectoria acumulada ayuda a dimensionar la profundidad del proceso: desde noviembre de 2023, el empleo privado registrado en Chubut cayó un 6,6%. Y si la comparación se hace contra el pico de enero de 2024, la reducción llega al 14,3%.