Chuky Casanova llegó al juicio federal, pero la audiencia no duró: qué le pasó en plena sala
Llegó a la audiencia en la Justicia Federal con un acuerdo bajo el brazo que le evitaría el juicio oral. Pero antes de sentarse frente a la jueza, Chuky Casanova tuvo que ser asistido: qué le pasó en plena sala y qué pasa ahora con su primera condena.
La audiencia del Tribunal Oral Federal que debía definir el futuro procesal de Javier "Chuky" Casanova quedó trunca por un problema de salud del propio imputado. El hombre sufrió un pico de presión y se descompensó en plena sala, por lo que no pudo afrontar el acto de conocimiento personal (de visu) ante la jueza Liliana Snopek.
La magistrada activó de inmediato al cuerpo médico forense y resolvió reprogramar la diligencia para el martes de la semana próxima. En esa cita, Snopek deberá revisar el acuerdo entre la fiscalía y la defensa que contempla tres años de prisión de cumplimiento efectivo por tenencia simple de estupefacientes.
Si el convenio prospera, el hombre de 30 años —señalado por las autoridades provinciales como uno de los referentes del narcotráfico de mayor crecimiento en Tucumán— recibirá su primera condena.
De la calle al expediente: cómo se armó el caso
El apellido de Casanova empezó a sonar en las crónicas policiales por los choques armados con Santiago "Cara i' Gota" Villafañe por el control territorial y la venta de drogas en el barrio Oeste II, una pulseada que dejó varias víctimas fatales. Después, la disputa se corrió a la interna de la barra brava de San Martín.
En diciembre de 2024 apareció en el estadio de La Ciudadela una bandera que vinculaba a Casanova y a Walter "Petiso David" Lobos con el narcotráfico —luego adjudicada a Ángel "El Mono" Ale—, en el marco de una pelea facciosa contra el grupo que encabezan Facundo Ale y "Cara i' Gota".
La causa actual arrancó con una balacera en una fiesta electrónica durante el Día de la Primavera de 2025, donde coincidieron Facundo Ale y Casanova junto a Jorge Anaya González y Juan Vargas. El fiscal Mariano Fernández investigó el ataque y ordenó allanamientos el 25 de septiembre de ese año.
En el domicilio de Casanova, la Policía secuestró 28 dosis y una piedra de ocho gramos de cocaína —34 gramos en total—, una pistola, una camioneta Ford Raptor, un Citroën C4 y dos motos de alta cilindrada.
La sospecha por los bienes y el pase a la Justicia federal
Mientras la causa por el tiroteo y la tenencia de armas seguía su curso, Fernández se apartó de la parte de estupefacientes y puso la lupa sobre un posible lavado de activos: el acusado declaraba vivir de la compraventa de chatarra, pero en redes sociales mostraba joyas de oro, una embarcación y la contratación de músicos nacionales para eventos privados, sin poder justificar el origen de esos fondos.
El expediente por las drogas pasó al fiscal de Narcomenudeo José Sanjuán, que procesó a Casanova por tenencia con fines de comercialización. Meses después, el funcionario envió las actuaciones al fuero federal al sospechar una red de distribución a gran escala, y sumó dos denuncias anónimas a la Línea 134 y el hallazgo de anotaciones con el alias del imputado en un camión donde se incautaron 56 kilos de marihuana en Trancas, el 30 de septiembre de 2025.
Sin embargo, una investigación paralela de Gendarmería Nacional ordenada por el fiscal federal Rafael Vehils Ruiz descartó nexos operativos o logísticos de Casanova con ese cargamento y concluyó que las anotaciones de terceros no tenían respaldo probatorio.
La fiscalía federal tampoco encontró elementos para sostener la comercialización —no había balanzas, registros de clientes, maniobras de venta ni sumas de dinero— ni para el lavado de activos.
Tenencia simple y un juicio abreviado con pocos antecedentes
Ante la falta de pruebas para la acusación original, Vehils Ruiz cambió la calificación a tenencia simple de estupefacientes. Con ese nuevo encuadre, el defensor Fernando Sánchez Domínguez propuso cerrar el proceso con un juicio abreviado que contó con el aval del Ministerio Público Fiscal, un hecho con muy pocos precedentes.
En los términos del acuerdo cuya homologación quedó en suspenso por el episodio médico, Casanova admitió la tenencia de los 34 gramos de cocaína a cambio de los tres años de prisión efectiva, aceptó el decomiso a favor del Estado de los cuatro vehículos y un iPhone secuestrados, y se comprometió a donar dos millones de pesos al Hospital de Niños como reparación.
El martes, después de escuchar a las partes, Snopek deberá analizar el acuerdo y puede convalidarlo o rechazarlo. Si lo rechaza, "Chuky" debería ir a juicio oral. Si lo acepta, quedará condenado por primera vez, mientras sigue pendiente otra causa en su contra que tramita en Jujuy.