Ciclismo y fe: la peregrinación que une a Catamarca con el legado de Esquiú
¿Listo para pedalear entre historia y fe? La peregrinación ciclística en honor a Esquiú promete una jornada única. Conocé los detalles del recorrido y cómo participar.
La quinta edición de la peregrinación ciclística en honor al Beato Fray Mamerto Esquiú se prepara para recorrer 35 kilómetros de historia y devoción. El próximo sábado, los participantes partirán desde la Vieja Iglesia de La Puerta, actual Museo de Historia Religiosa, en una jornada que combina deporte, cultura y espiritualidad.
¿Cuál es el cronograma?
Las actividades arrancarán por la mañana con propuestas sociales y culturales, además de una Jornada de Oración y Reflexión liderada por el párroco Rogalio Suárez. Los asistentes podrán venerar la imagen del Beato, entronizada el pasado 28 de junio.
A las 15.30 se celebrará la Santa Misa, y a las 16 en punto dará inicio el recorrido con destino al templo parroquial de San José de Piedra Blanca, en el departamento Fray Mamerto Esquiú.
Un recorrido para todos
La travesía, organizada por la Municipalidad de La Puerta, Bikers Maníacos y la Parroquia San José de Piedra Blanca, está pensada bajo la modalidad paseo, con dificultad media e intensidad baja. Podrán sumarse bicicletas de todo tipo, pero el casco será obligatorio.
También se recomienda llevar gafas, guantes, agua y comida de marcha, y revisar frenos, cubiertas y transmisión de la bici. Para completar los 35 kilómetros, se requieren condiciones físicas adecuadas, aunque quienes no puedan hacer todo el trayecto podrán unirse en puntos secundarios de Villa Las Pirquitas y El Desmonte, sobre la Ruta Provincial N.º 1.
La caravana contará con una ambulancia, una combi y un camión de apoyo como vehículo rastrillo para asistir a quien lo necesite. La organización pidió puntualidad y responsabilidad para garantizar el normal desarrollo de la actividad.
El lazo histórico con La Puerta
Esta peregrinación no es solo un paseo en bicicleta, sino un viaje al pasado. Según el profesor Mario Daniel Vera, dos hermanas de Esquiú vivieron en La Puerta, donde el Beato era visitante frecuente y oficiaba misa en la antigua capilla.
El historiador recuerda que el Padre Esquiú encontraba en ese pueblo un espacio de encuentro con sus seres queridos y de oración, en los mismos caminos que hoy forman parte de esta iniciativa que une fe y deporte.