Cien kilómetros a caballo y una promesa: la historia que conmovió en Lagunas del Rosario
Salieron desde Villa Tulumaya con una promesa. Más de 100 kilómetros a caballo después, la llegada a la capilla de Lagunas del Rosario volvió a ser el momento más emotivo de la fiesta. ¿Qué los esperaba al bajar de los caballos?
Miles de fieles, promesantes y visitantes volvieron a reunirse en Lagunas del Rosario, Lavalle, para las celebraciones en honor a la Virgen del Rosario, una cita que mezcla devoción, costumbres gauchas y raíces ancestrales de la comunidad huarpe.
La localidad, conocida como la Catedral del desierto, se transformó otra vez en punto de encuentro para vecinos y turistas que llegaron a renovar su fe, agradecer y compartir uno de los acontecimientos religiosos y culturales más representativos del departamento.
Entre los bordos negros, las carpas y los puestos de comidas típicas, el paisaje lavallino se colmó de actividades y expresiones de la cultura popular, en una celebración que reafirmó el valor de las tradiciones locales.
Fe, peregrinación y tradiciones ancestrales
El programa religioso arrancó con el rezo de la novena, bautismos y misas oficiadas por el sacerdote Carlos Salomone. Uno de los momentos más emotivos fue la llegada de la tradicional peregrinación gaucha: fieles que recorrieron más de 100 kilómetros a caballo desde Villa Tulumaya hasta la capilla para recibir la bendición.
El domingo se realizó la misa central, seguida de la procesión en honor a la Virgen. Durante la homilía, Salomone invitó a los presentes a seguir el ejemplo de María y responder con fe a los desafíos cotidianos. También subrayó la importancia de mantener la confianza en Dios incluso en momentos de incertidumbre y dificultades.
La celebración contó con la presencia del intendente de Lavalle, Edgardo González, junto con integrantes de su equipo de gestión; la presidenta del Concejo Deliberante, Guadalupe Parés Martino; y los concejales Sabrina Baeza y Carlos Groselj.
También participaron referentes de las comunidades huarpes, la Flor de la Tradición, Jazmín Caldentey, y la Primera Paisana, Camila Heredia.
Folclore, gastronomía y propuestas culturales
Por las noches, la música y la danza tuvieron un lugar central con las presentaciones de artistas locales, escuelas de danzas y ballets folclóricos. El escenario natural se convirtió así en un espacio para compartir las expresiones artísticas y las costumbres que forman parte de la identidad lavallina.
La propuesta incluyó además actividades para preservar y difundir el patrimonio cultural de la zona. El museo de sitio abrió sus puertas para acercar a los visitantes a la memoria histórica del lugar, mientras que un puesto de información turística y cultural brindó orientación a quienes llegaron para participar de los festejos.
También se instaló un punto de ecocanje para promover el cuidado del entorno y la limpieza del predio. La iniciativa reconoció el compromiso de vecinos y visitantes mediante el sorteo de bicicletas.
Las artesanías autóctonas y los puestos gastronómicos completaron la oferta, con productos y sabores tradicionales que acompañaron el encuentro durante todo el fin de semana.
La convocatoria fue posible gracias al trabajo conjunto de la Municipalidad de Lavalle, la Comisión de la Capilla y la Comunidad Huarpe. Así, Lagunas del Rosario reafirmó su lugar como uno de los principales espacios de expresión de la fe popular y la identidad cultural de Mendoza.