Científicos lograron avances clave contra el hantavirus, pero el verdadero obstáculo está lejos del laboratorio
El hantavirus volvió a encender las alarmas tras un brote mortal en un crucero. Ahora, un equipo de científicos asegura tener una vacuna prometedora, pero hay un problema que podría frenar todo.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Bath, en Reino Unido, desarrolló una vacuna experimental contra el hantavirus que mostró resultados “altamente prometedores” en laboratorio y en modelos animales. Sin embargo, los expertos advierten que su aprobación podría demorar varios años debido a trabas regulatorias y falta de financiamiento.
El proyecto, considerado el más avanzado hasta la fecha, busca iniciar ensayos en humanos en el corto plazo. Pero el virólogo Jay Cooper, del Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas del Ejército de Estados Unidos, señaló que “un gran obstáculo para las vacunas contra el hantavirus es la financiación para el desarrollo avanzado”.
“Desde el lado de la investigación estamos empujando, pero no hay una presión externa fuerte, por eso el progreso es más lento de lo que podría ser”, agregó Cooper, en declaraciones citadas por la revista Nature.
¿Por qué vuelve a preocupar el hantavirus?
El alerta internacional se reactivó tras un brote en un crucero de lujo que dejó al menos tres muertos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que podrían aparecer más casos en distintos países, especialmente por el aumento del contacto humano con roedores en ciertas regiones.
El hantavirus se transmite principalmente por inhalación de partículas contaminadas con orina, saliva o heces de ratas y ratones infectados. En algunos casos puede provocar un síndrome pulmonar severo con alta tasa de mortalidad.
Aunque no se trata de un virus nuevo, el reciente brote volvió a ponerlo bajo la lupa y despertó dudas sobre qué tan preparado está el mundo ante una posible expansión.
Por ahora, no existe una vacuna aprobada a nivel global para prevenir el hantavirus, y los expertos creen que, incluso si los ensayos avanzan rápido, podrían pasar varios años antes de que una dosis esté disponible de forma masiva.