Cierre de Cabot en Campana: 150 familias sin trabajo y una marcha que expone la crisis industrial
150 familias perderán su fuente de ingresos tras el cierre de la planta Cabot en Campana. Trabajadores de distintos gremios se movilizaron para denunciar la crisis industrial. ¿Qué pasó con el proyecto nuclear CAREM 25?
Una multitudinaria marcha recorrió este lunes el centro de Campana para visibilizar el cierre definitivo de la planta de negro de humo de la empresa Cabot, que dejará a 150 familias sin trabajo entre empleados directos y tercerizados. La protesta reunió a trabajadores de distintos gremios, preocupados por la caída de la actividad industrial en la región.
¿Quiénes participaron de la movilización?
La marcha contó con la presencia de obreros de la construcción nucleados en la UOCRA, trabajadores de Fate, estatales, petroquímicos y empleados vinculados al complejo nuclear de Atucha. Todos coincidieron en un mismo diagnóstico: caída de la actividad, cierre de industrias y pérdida acelerada de puestos laborales en el corredor industrial de Campana, Zárate y Lima.
“Hoy el obrero es pobre trabajando”, resumió Antonio, trabajador de la construcción de la delegación Zárate de la UOCRA, durante la protesta frente a la estación ferroviaria de Campana. “Nosotros no queremos planes sociales, queremos trabajo. El trabajo dignifica”, agregó.
El drama de la construcción y el proyecto nuclear paralizado
La situación de la construcción aparece como una de las más golpeadas por la paralización de obras y la caída de la actividad industrial. Cristian, otro obrero de la UOCRA, contó que tiene dos hijos y describió el impacto cotidiano de la crisis. “No podemos llevar un plato de comida a casa, no podemos vivir bien como tiene que vivir un trabajador”, lamentó.
En paralelo, trabajadores vinculados al proyecto nuclear CAREM 25 denunciaron que el freno de la obra dejó a cientos de operarios sin empleo. “Era un proyecto estratégico para el país y quedó prácticamente abandonado”, sostuvo uno de los obreros de Lima que participó de la movilización.
¿Por qué cierra Cabot?
La protesta tuvo como eje principal el cierre de Cabot, empresa dedicada a la producción de negro de humo, insumo clave para la fabricación de neumáticos. Según denunciaron los trabajadores, directivos brasileños llegaron la semana pasada a la planta y comunicaron el cierre inmediato de las operaciones.
“Vinieron dos directivos de Brasil, reunieron a toda la gente en el comedor y notificaron el cierre definitivo de Cabot Argentina”, explicó Mario Di Pablo, secretario general del Sindicato de Trabajadores del Negro de Humo y empleado de la firma desde hace 15 años.
Los trabajadores aseguran que la planta estaba en funcionamiento y con stock disponible. “No es un problema de productividad. Es una decisión comercial”, señaló Gustavo, empleado con 26 años de antigüedad. “Pasamos muchas crisis y siempre pusimos el pecho”, agregó.
Efecto dominó sobre la cadena industrial
La preocupación también atraviesa a los trabajadores de Fate, que llevan más de 90 días reclamando por la reapertura de sectores paralizados. Desde la empresa del neumático advirtieron que el cierre de fábricas vinculadas a la cadena industrial genera un efecto dominó sobre proveedores y contratistas.
“Estamos ante un modelo que no apuesta a la producción nacional”, sostuvo uno de los delegados de Fate presentes en la marcha. “Hoy cierran una fábrica y mañana cae toda la cadena”, advirtió.
Desde la CGT regional Zárate-Campana también apuntaron contra el modelo económico nacional. Carlos Gutiérrez, secretario general de la central obrera en la región, calificó la situación como “una bestialidad”. “Cabot es una planta modelo. Tenía stock y producción. Lo que decidieron fue convertir a Argentina en un centro logístico y producir afuera”, afirmó.
El temor de los trabajadores mayores de 50 años
A lo largo de la movilización se repitieron testimonios de trabajadores mayores de 50 años que temen no poder reinsertarse laboralmente. Muchos tienen décadas de experiencia en industrias altamente especializadas y sostienen hogares enteros con un único salario.
“Tenemos oficio, experiencia y capacitación, pero a esta edad nadie te toma”, expresó Gustavo, trabajador de Cabot de 54 años y padre de familia.
La marcha avanzó por la avenida Roca hasta la plaza principal de Campana, donde los gremios entregaron un petitorio reclamando políticas para sostener el empleo industrial y evitar nuevos cierres en una de las zonas fabriles más importantes de la provincia de Buenos Aires.