Cierre definitivo del Refugio Nocturno: el motivo que dejó sin respuestas a los más necesitados
El Refugio Nocturno Cura Brochero cierra sus puertas tras 28 años de servicio. La falta de aumento en el subsidio municipal y los altos costos de alquiler dejaron a la comisión sin opciones. ¿Qué pasará con las personas que dependían de este lugar?
La comisión que desde hace 28 años administra el Refugio Nocturno Cura Brochero de Villa Carlos Paz tomó una decisión drástica: anunció el cierre definitivo del lugar. La imposibilidad de cubrir los gastos de funcionamiento, sumada a la negativa del municipio de aumentar el subsidio mensual, selló el destino de este espacio solidario.
La noticia se conoció esta tarde y cayó como un balde de agua fría para las personas de escasos recursos que a diario encontraban en el refugio un plato de comida y un lugar para dormir. El cese de actividades comenzará a regir a partir del próximo mes.
¿Cuál es el motivo del cierre?
El refugio, que depende de un subsidio municipal de 1,2 millones de pesos mensuales, no logra llegar a fin de mes. Solo el alquiler del inmueble consume 1 millón de pesos, lo que deja un margen casi nulo para afrontar los gastos de comida, servicios y mantenimiento.
Ante este panorama, la comisión solicitó al municipio un aumento en el subsidio, pero la respuesta fue negativa. Sin ese respaldo económico, la continuidad del refugio se volvió insostenible.
¿Cómo se financiaba el refugio?
Además del subsidio, el refugio se sostenía con donaciones, la venta de cartones y aportes voluntarios. Sin embargo, estos ingresos resultaban mínimos frente al millonario gasto que implica dar de comer a entre 20 y 30 personas por día.
La decisión de cerrar no fue fácil para quienes durante casi tres décadas dedicaron su tiempo y esfuerzo a ayudar al prójimo. La falta de apoyo económico dejó a la comisión sin alternativas.
La noticia generó preocupación en la comunidad, que ve cómo un servicio esencial para los más vulnerables desaparece. ¿Habrá alguna marcha atrás o el refugio cerrará sus puertas para siempre?