Cierre en Campana: la histórica planta de Cabot Argentina desmantela su operación y 150 familias quedan en vilo
La histórica planta de Cabot Argentina en Campana comenzó el desmantelamiento de su unidad operativa. ¿Qué pasará con los 150 trabajadores? Los detalles que la empresa no contó.
La planta de Cabot Argentina en Campana, una de las industrias más emblemáticas del país y pionera en la producción de negro de humo en Latinoamérica, inició el proceso de desmantelamiento de su unidad operativa, según confirmó la empresa a las autoridades gremiales. La decisión deja a unos 150 trabajadores en un escenario de incertidumbre laboral y económica.
¿Qué significa este cierre para la comunidad?
La planta fue inaugurada el 14 de julio de 1962 y se convirtió en la primera fábrica de la corporación en toda América Latina. En sus inicios producía 12.700 toneladas anuales y empleaba a 83 personas, pero con el tiempo logró expandirse hasta alcanzar unas 85.000 toneladas anuales de negro de humo, un insumo clave para neumáticos, caucho y plásticos.
Un pilar industrial que se apaga
Durante décadas, la planta formó parte del entramado productivo que consolidó a Campana como uno de los polos industriales más importantes de la provincia de Buenos Aires. La empresa trabajaba con materia prima cien por ciento argentina, utilizando aceite decantado de la refinería de YPF en Ensenada y gas natural local. Además, en los últimos años había impulsado proyectos de autoabastecimiento energético y sostenibilidad.
El impacto social y el futuro de los empleados
Más allá de su rol productivo, Cabot mantenía una presencia activa en la comunidad y era considerada una fuente de empleo calificado y estable para numerosas familias campanenses. El impacto social del cierre genera especial preocupación entre trabajadores y vecinos, mientras avanzan las negociaciones gremiales y se esperan precisiones sobre las condiciones del cierre y el futuro de los empleados.