Cierre sorpresivo en Miramar: la sucursal de Toledo que dejó a todos en vilo
¿Qué pasó en la sucursal de Toledo en Miramar? El cierre sorpresivo y los salarios impagos reavivan el conflicto. Los detalles que aún no se conocen.
Este lunes, la sucursal de Supermercados Toledo en Miramar cerró sus puertas sin previo aviso, dejando a empleados y clientes en un mar de dudas. La medida, dispuesta por el gerente, se da en medio de un nuevo capítulo de incertidumbre salarial para los trabajadores de la cadena.
Según informó El Recado, el local quedó sin atención en las cajas y el gerente decidió bajar las persianas. La noticia cayó como un balde de agua fría en la ciudad balnearia, donde la sucursal es un punto de abastecimiento clave.
¿Qué pasa con los salarios?
Mientras tanto, los empleados de la cadena vuelven a estar en el ojo de la tormenta: habrían cobrado solo una parte de sus haberes, lo que reavivó la preocupación por la continuidad laboral. Aunque no trascendieron cifras oficiales, fuentes sindicales confirmaron que el pago llegó incompleto.
Este escenario no es nuevo. Ya en junio, el Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica (SECZA) había denunciado incumplimientos y declarado el estado de alerta y movilización. En ese entonces, el conflicto alcanzó a 1.400 trabajadores y terminó con una denuncia ante el Ministerio de Trabajo bonaerense.
El antecedente de junio
En aquella oportunidad, la empresa abonó primero el 50% de los salarios de mayo y luego otro 20%, completando los haberes recién después de la intervención del gremio. Ahora, la historia parece repetirse, pero con un ingrediente extra: el cierre de la sucursal en Miramar.
La medida generó malestar entre los empleados, que ven peligrar sus puestos, y también entre los clientes, que se preguntan si la cadena atraviesa una crisis más profunda. Hasta el momento, la empresa no emitió ningún comunicado oficial explicando lo ocurrido ni aclarando la situación de los sueldos.
Mientras tanto, en Miramar la incertidumbre crece. Los vecinos especulan sobre el futuro del supermercado y los trabajadores esperan respuestas que no llegan. La pelota está en el tejado de Toledo, que deberá dar explicaciones antes de que el malestar escale.