Cinco alumnos de la Escuela de Minas debutaron en el Nacional de Dodgeball y se midieron con la Selección Argentina
¿Cómo se mide un equipo que debuta en un Nacional contra clubes de seis provincias y la Selección de Uruguay? Los cinco alumnos de la Escuela de Minas volvieron con algo que no se entrena en el gimnasio.
La Escuela de Minas “Dr. Horacio Carrillo”, que depende de la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu), sumó un hito deportivo al decir presente por primera vez en el Torneo Nacional de Dodgeball, en la modalidad Foam y rama masculina. Cinco estudiantes llevaron la bandera de la provincia a un certamen que mezcló clubes de todo el país con la visita de la Selección de Uruguay.
La delegación jujeña trabajó bajo la conducción del profesor Daniel Ariñez. Los nombres que representaron a la institución: Francisco Izquierdo, Joaquín Maldonado, Axel Aguado, Lucas Estrada y Valentino Cruz Colque.
Contra los mejores del país
El torneo puso a los chicos de la Escuela de Minas frente a rivales de Buenos Aires, Córdoba, La Rioja, Neuquén, Chubut y Jujuy, más el combinado uruguayo que asistió como invitado. La competencia fue de nivel de clubes, un escalón exigente para un equipo que recién arranca en este circuito.
Ese roce les permitió cruzarse con deportistas de amplia trayectoria, entre ellos jugadores que hoy integran la Selección Argentina. La experiencia sirvió para seguir puliendo habilidades en una disciplina que se afianza dentro del ámbito educativo.
Qué es el dodgeball y por qué se juega con seis pelotas
El dodgeball se parece al clásico “quemado” o balón prisionero de las escuelas, pero con un reglamento propio y competencias organizadas a nivel nacional e internacional. Se disputa en una cancha de dimensiones similares a la de vóley, aunque sin red, y con seis pelotas en juego.
La meta es eliminar a los rivales mediante lanzamientos, mientras el otro equipo esquiva o atrapa. Cada partido se divide en dos tiempos de 20 minutos y los conjuntos suman sets a medida que logran sacar de la cancha a todos los integrantes del equipo contrario. En la modalidad Foam las pelotas son blandas, lo que habilita un juego rápido, con estrategia y coordinación.
Un deporte con lugar en la escuela
El dodgeball integra los ocho deportes alternativos que se enseñan y practican cada año en la Escuela de Minas de San Salvador de Jujuy. A través de esta actividad, la institución apunta a fortalecer el respeto, la cooperación, la estrategia, el compañerismo y la superación personal.
Una de sus ventajas es que admite equipos masculinos, femeninos y mixtos, lo que favorece la integración de los estudiantes. Tampoco exige grandes inversiones económicas para empezar, por lo que se lo considera accesible y una puerta para ampliar la participación. Por eso se lo suele llamar “el deporte de la inclusión” o “el deporte de las oportunidades”.
Cómo creció en la Argentina
Los antecedentes del dodgeball se remontan al siglo XX y su desarrollo más fuerte se dio en Estados Unidos, sobre todo en instituciones educativas. En el país, la expansión arrancó alrededor de 2015 y luego se extendió a otros puntos de América Latina como Uruguay, Chile, Colombia y Brasil.
El 14 de noviembre de 2018 se constituyó la Federación Argentina de Dodgeball, con sede en Buenos Aires, para ordenar y hacer crecer la actividad. Hoy la Argentina tiene representantes en competencias internacionales y sigue desarrollando la disciplina en distintas provincias.
En ese marco, la participación de la Escuela de Minas significa un avance para el dodgeball jujeño: les abrió a los estudiantes la chance de competir a nivel nacional y sumar nuevas experiencias deportivas. Más allá de los resultados, la presencia de los cinco alumnos es un logro para la institución y revaloriza la incorporación de deportes alternativos como herramientas educativas y de integración.