Cinco años, práctica desde el aula y salida laboral: la carrera que forma terapeutas en Santiago
Cinco años de cursada, práctica supervisada y un abanico de salidas que va del hospital al peritaje judicial: así se forma el terapeuta ocupacional en Santiago del Estero.
La Licenciatura en Terapia Ocupacional que se dicta en la Universidad Católica de Santiago del Estero (UCSE) volvió al centro de la escena tras la difusión que hizo la Asociación Civil de Terapeutas Ocupacionales de Santiago del Estero (ACTOSE), entidad que mantiene un convenio de reciprocidad con la casa de estudios.
La propuesta forma profesionales capaces de acompañar a personas de todas las edades en la recuperación de su autonomía y en su inclusión social. Se cursa de manera presencial en la sede santiagueña y demanda cinco años de estudio.
Desde ACTOSE remarcaron que la preparación combina contenidos teóricos con prácticas profesionales supervisadas, un punto que consideran central para que los futuros egresados lleguen al ejercicio con herramientas concretas.
Qué hace un terapeuta ocupacional
De acuerdo con la información difundida por la asociación, se trata de un profesional de la salud que trabaja con las actividades de la vida cotidiana como recurso terapéutico. La meta es que cada persona alcance el mayor grado de autonomía e inclusión posible, desde la primera infancia hasta la adultez mayor.
Su campo de acción incluye la evaluación, la prevención y la rehabilitación de quienes presentan disfunciones físicas, sensoriales, mentales o del desarrollo. También puede diseñar adaptaciones, órtesis y productos de apoyo para facilitar tareas ligadas al estudio, el trabajo, el juego y la rutina diaria.
La profesión se despliega en áreas como la intervención temprana, la integración sensorial, la salud mental, la discapacidad, la educación especial, la gerontología, los cuidados paliativos y la ergonomía laboral, además de la integración en equipos interdisciplinarios de atención.
Dónde puede trabajar un egresado
La formación abre puertas en hospitales y clínicas, centros de rehabilitación, escuelas comunes y especiales, geriátricos, consultorios privados y servicios de atención domiciliaria.
A eso se suman las empresas, en áreas vinculadas con la ergonomía y la salud ocupacional, y los espacios de salud comunitaria, centros de día y organizaciones sociales. El ámbito judicial también aparece como salida, a través de la realización de peritajes.
Para ACTOSE, la modalidad presencial y el acompañamiento de terapeutas ocupacionales con experiencia resultan claves: el objetivo es que los estudiantes construyan herramientas teóricas y prácticas para intervenir con responsabilidad en situaciones reales.
La propuesta está pensada para quienes buscan una carrera ligada a la salud y la educación, con la posibilidad de trabajar junto a niños, adultos mayores y personas con discapacidad, aportando soluciones que favorezcan su participación y autonomía.