Cinco efectos que notás en tu cuerpo al tomar agua todos los días
¿Sabías que tomar agua puede cambiar tu energía, tu piel y hasta tu concentración? Descubrí los cinco efectos que se notan en pocos días.
El agua representa más del 60% de nuestro organismo y su falta se nota rápido: cansancio, piel seca, dolores de cabeza. Incorporar entre seis y ocho vasos diarios puede transformar tu energía y concentración en pocos días. La licenciada en nutrición Estefanía Spessot Aguerreberry (MP 6320) explica los beneficios que se perciben casi de inmediato.
¿Cuánta agua necesitamos realmente?
Según la especialista, los requerimientos varían con la edad: los bebés obtienen el líquido de la leche materna o fórmula, pero a partir de los 14 años el cuerpo demanda la misma cantidad que un adulto. La recomendación general es llegar a los seis u ocho vasos por día, aunque en épocas de calor la cifra puede aumentar.
Durante el invierno también es clave mantener la ingesta, ya que el cuerpo necesita líquido para regular su temperatura en ambientes fríos. Además, las frutas y verduras frescas aportan una porción importante del agua diaria.
¿Qué pasa si no tomamos suficiente agua?
La deshidratación desacelera la actividad celular, lo que se traduce en una baja de energía y sensación de cansancio. También puede provocar sequedad en las mucosas (ojos, boca, nariz) y dificultar la regulación térmica del cuerpo.
La licenciada Spessot destaca que una buena hidratación protege las articulaciones, mejora la digestión y facilita la eliminación de toxinas, un proceso esencial para mantener el organismo depurado y en equilibrio.
Los cinco cambios que se sienten rápido
1. Menos dolores de cabeza: la falta de líquido favorece la acumulación de toxinas que pueden desencadenar cefaleas. Beber agua ayuda a eliminarlas mediante la transpiración.
2. Piel más tersa: la hidratación se refleja en el aspecto cutáneo, que luce más saludable y elástico cuando el cuerpo está bien provisto de agua.
3. Mejor digestión: el agua facilita la absorción de nutrientes y el tránsito intestinal, evitando molestias como el estreñimiento.
4. Articulaciones lubricadas: el líquido sinovial necesita agua para mantener las articulaciones móviles y reducir el riesgo de lesiones.
5. Mayor concentración: el cerebro está compuesto principalmente por agua, por lo que una buena hidratación ayuda a estar más atento y enfocado en el trabajo o el estudio.
Para quienes les cuesta tomar agua, la profesional sugiere llevar siempre una botella a mano y crear el hábito desde chicos, llevándola a la escuela o a las actividades deportivas.