Cinco policías retirados se largaron a pedalear 277 km: lo que encontraron en el camino los dejó sin palabras
Un grupo de policías retirados se largó a pedalear por caminos rurales entrerrianos y lo que vivieron en el trayecto los marcó para siempre. La historia que están contando todos los que los vieron pasar.
Cinco integrantes de la Promoción 56 de oficiales de la Policía de Entre Ríos, todos retirados, protagonizaron una travesía en bicicleta de 277 kilómetros entre Cerrito y Yuquerí, dividida en dos etapas y con apenas 15 kilómetros sobre asfalto. Tres pedalearon y dos brindaron apoyo logístico.
La idea nació en una charla entre amigos a los que les gusta el ciclismo. "Decidimos unir Cerrito y Yuquerí en dos etapas", contó Cristian Quiroz, radicado en Cerrito y uno de los que se subió a la bici, a Elonce.
La primera etapa: de Cerrito a Federal
El grupo salió el sábado 19 a las 6:30 desde Cerrito. El itinerario pasó por Las Garzas, Alcaraz, Sir Leonard, Bovril, Sauce de Luna y Conscripto Bernardi. Llegaron a Federal alrededor de las 15:30, después de casi nueve horas de recorrido y 165 kilómetros.
En Bovril hicieron una de las postas principales, tras completar unos 80 kilómetros. En el trayecto tuvieron que resolver una pinchadura y asistir a uno de los ciclistas que sufrió calambres.
"No era una competencia. La idea y la meta eran llegar. Cada uno lo hizo a su tiempo y a su ritmo; cuando alguno se cansaba, parábamos, descansábamos unos minutos y seguíamos", relató Quiroz.
Segunda jornada: llovizna y llegada a Yuquerí
Tras descansar, cenar y pasar la noche en un hospedaje de Federal, el domingo 20 salieron rumbo a Yuquerí. Los primeros minutos pedalearon bajo una leve llovizna que después cesó. La segunda etapa atravesó Nueva Vizcaya, El Redomón, Los Charrúas y El Retobado, y el grupo arribó a Yuquerí cerca de las 14.
Allí los esperaban otros compañeros y familiares en el predio del Círculo de Oficiales. Después de completar la travesía compartieron un asado y repasaron las anécdotas de las dos jornadas.
De los 277 kilómetros totales, solo unos 15 fueron sobre asfalto. El resto fue por caminos vecinales de tierra, ripio y broza, una elección que respondió al interés del grupo por el ciclismo rural y por circular por sectores con menos tránsito vehicular.
"Pasamos por lugares increíbles de nuestra provincia. Por donde circulábamos, la gente nos saludaba atentamente y con mucha cordialidad", destacó Quiroz. Los ciclistas usaron camisetas confeccionadas especialmente para el desafío y, en algunas localidades, vecinos y chicos se acercaron a saludarlos y sacarse fotos.
Compañeros desde la Escuela de Policía
Los cinco se conocieron en la Escuela de Policía y mantienen su amistad desde hace unos 35 años. Algunos también compartieron destinos y funciones durante sus carreras en la fuerza.
"Fue una experiencia inolvidable, con momentos y anécdotas que quedarán en el recuerdo. Confirma y consolida la camaradería de compañeros que, pese al tiempo y la distancia, continúan viéndose, juntándose y emocionándose con iniciativas como esta", expresó Quiroz.
El ciclista consideró que la actividad también fue una forma de cuidar la salud física y mental después del retiro policial. Los participantes mantienen una vida deportiva activa: Beguerie compitió en ciclismo de montaña, mientras que Medrano y Quiroz participaron en circuitos de duatlón y pruebas de resistencia.
El apoyo logístico y familiar
La tarea de Guillermo Ocampo y Rolando Leones fue clave. En las camionetas llevaron herramientas para reparar pinchaduras y resolver desperfectos mecánicos, además de agua, bebidas isotónicas, frutas y alimentos para sostener el esfuerzo durante horas.
El acompañamiento de las familias fue otro de los puntos destacados. Una de las esposas se sumó al apoyo logístico desde Federal y colaboró con la comida preparada para el recibimiento en Yuquerí.
"Siempre es necesario el apoyo de la familia. Sin esa ayuda es muy difícil, casi imposible, realizar estas cosas. La familia es fundamental", remarcó Quiroz, que agradeció a su esposa, sus hijos y sus padres, a quienes definió como sus ejemplos. También reconoció a las familias de sus compañeros y a los vecinos de Cerrito que los alentaron por mensajes durante el recorrido.
Nuevos desafíos y una propuesta solidaria
El grupo ya proyecta repetir la experiencia anualmente, sumar kilómetros y alternar destinos dentro de la provincia. Para las próximas ediciones evalúan incorporar una finalidad solidaria: reunir ropa, alimentos no perecederos u otros elementos destinados a escuelas rurales, organizaciones o instituciones ubicadas sobre el recorrido.
"Estuvimos 32 años al servicio de la gente y queremos seguir involucrándonos. Hacer la travesía con un fin benéfico sería una manera muy linda de ayudar", sostuvo Quiroz.
En lo personal, el policía retirado señaló que el desafío buscó incentivar a otras personas y a su propia familia. "Todos los objetivos que nos proponemos se pueden cumplir. Algunos son difíciles y requieren sacrificio, pero siempre se puede. No importa la edad: con 52 años tenemos muchos planes relacionados con estas actividades", concluyó ante Elonce.