Cinco presos en Oberá pidieron auxilio y la respuesta que recibieron descolocó a sus abogadas
Cinco detenidos en la comisaría Segunda de Oberá denunciaron golpes y pedidos de atención médica que nadie respondió. Lo que encontraron las abogadas al entrar a la seccional, cuatro días después, es lo que más les llamó la atención.
Dos abogadas de Oberá radicaron una denuncia en la que sostienen que cinco detenidos alojados en la comisaría Segunda fueron agredidos y que ninguno recibió atención médica, según el relato que las propias letradas llevaron ante la Unidad Regional II de Policía.
La presentación la hicieron María Cristina Salguero y Marcia Soledad Unibdes Santillán, defensoras de uno de los presos, que está alojado en esa dependencia desde el 14 de septiembre. La denuncia se formalizó en la tarde de ayer, luego de que las profesionales visitaran a su cliente durante la mañana.
Lo que contó el detenido
De acuerdo con la versión que el hombre les transmitió a sus abogadas, el viernes anterior tuvo un entredicho con otros internos de la misma celda. Según ese relato, lo golpearon y después los involucrados provocaron un incendio que debió sofocar personal de bomberos.
El detenido aseguró que los golpes le dejaron un dolor intenso en el costado izquierdo del tórax y que pidió a los policías ser llevado a un hospital o, al menos, recibir asistencia médica. Siempre según la denuncia, hasta ayer no había obtenido ninguna respuesta.
Las otras víctimas
Mientras las letradas conversaban con su defendido en la seccional, se enteraron de que otros tres hombres alojados en la misma celda también habían sido golpeados por internos. Les dijeron que necesitaban atención médica y que la habían reclamado tras los hechos, sin éxito.
Un quinto preso, en tanto, afirmó ante las abogadas que él también fue agredido, pero por la policía de guardia. Al parecer, le adjudicaron haber participado de la presunta revuelta que terminó con un principio de incendio y un enfrentamiento entre varios detenidos.
El pedido a la Justicia
Con ese cuadro, las defensoras solicitaron la intervención urgente del Juzgado de Instrucción 1 de Oberá para que se adopten las medidas que correspondan.
Las abogadas concurrieron a la comisaría acompañadas por autoridades de la Comisión Provincial de Prevención de la Tortura. En la denuncia señalaron que les llamó la atención que no se notificara a los abogados ni a los familiares de los presos lesionados sobre su situación y, menos aún, sobre la necesidad de asistencia médica.
Al llegar al edificio, las letradas notaron un fuerte olor a humo, casi irrespirable y encajonado, pese a que ya habían pasado cuatro días desde el episodio que derivó en el incendio.