Cinco testigos la señalaron por los disparos: la Justicia tomó una decisión con ella

Una mujer quedó en la mira de cinco testigos que la señalaron por los disparos que terminaron con la vida de Darío Monti. Su defensa intentó sacarla del penal, pero la Justicia resolvió otra cosa.

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Cinco testigos la señalaron por los disparos: la Justicia tomó una decisión con ella
Cinco testigos la señalaron por los disparos: la Justicia tomó una decisión con ella

La mujer acusada de matar a Darío Monti en Banda del Río Salí continuará tras las rejas. Este miércoles, la Justicia tucumana rechazó el pedido de la defensa para que se le flexibilice la medida de coerción y confirmó que Jessica Giselle Flores (38) seguirá alojada en el servicio penitenciario de Delfín Gallo.

Flores está imputada como autora del homicidio agravado por el uso de arma de fuego. La causa la lleva la Unidad Especializada de Homicidios I.

Qué se debatió en la audiencia

La defensa técnica de la acusada pidió que se morigerara la prisión preventiva. Del otro lado se plantó el auxiliar de fiscal Lucas Maggio, que actuó por delegación del titular de la Fiscalía, Pedro Gallo, y se opuso de plano.

El argumento del representante del Ministerio Público fue que los riesgos procesales no cambiaron desde el lunes 5 de octubre. Aquel día, el juez de grado había prorrogado la preventiva por 61 días, con fecha de vencimiento el viernes 4 de diciembre.

Maggio además puso sobre la mesa un elemento central de la investigación: “Cinco testigos la individualizaron por haber efectuado los disparos”.

Escuchadas las partes, la jueza de impugnación ratificó la prórroga. Entre los fundamentos tuvo en cuenta cómo se produjo el ataque: los tiros se hicieron en plena vía pública, con más gente alrededor, contra una víctima que no estaba armada y en una situación en la que otra persona terminó herida.

Cómo fue el ataque, según la Fiscalía

El hecho ocurrió el 5 de febrero de este año, cerca de las 16, en el barrio Fátima del Ingenio San Juan, en Banda del Río Salí.

Roque Carlos Leiva estaba sentado frente a una vivienda cuando arribaron tres motos de baja cilindrada. En ellas venían Braian Márquez, su madre Jessica Giselle Flores y otras personas que todavía no fueron identificadas.

De acuerdo con la acusación, Márquez se bajó de su moto, extrajo un arma y le disparó a Leiva. Uno de los proyectiles le impactó en una pierna y después lo golpeó con la culata.

En ese momento se metió Darío Monti, que estaba en el lugar y quiso frenar la agresión. Según la Fiscalía, fue entonces cuando Flores sacó desde otra moto una pistola calibre 380 y, con intención de matarlo, le disparó varias veces. Un tiro le entró en el tórax y otro en el brazo izquierdo.

Monti falleció en el lugar por un shock hipovolémico producto de las heridas de bala. Leiva, en tanto, fue llevado de urgencia al hospital Eva Perón.

El arma que apareció escondida

La Fiscalía sostiene además que, después de los disparos, Flores ingresó a una vivienda cercana. Allí habría escondido la pistola utilizada, una Bersa Thunder 380, debajo de un colchón en una de las habitaciones.

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