Circulaban en autos de lujo y organizaban fiestas con famosos: la estrategia de los estafadores para captar víctimas en Tucumán
Autos de lujo, fiestas con famosos y una imagen de éxito: así seducen los estafadores en Tucumán. ¿Cuál es el perfil de las víctimas y cómo protegerse?
Un patrón se repite en las investigaciones por estafas en Tucumán: los acusados construyen una imagen de éxito económico para generar confianza y captar víctimas. Automóviles de alta gama, viajes exclusivos y fiestas con artistas reconocidos forman parte de una estrategia de seducción financiera que preocupa a la Justicia.
El abogado Alfredo Aydar explicó que no se trata solo de exhibir poder adquisitivo, sino de instalar un modelo aspiracional que otros quieran imitar. Casos como el de Edgard Adhemar Bacchiani, de Adhemar Capital, quien circulaba en una Ferrari por Catamarca, o el de José Matías Rollate, que contrató al cantante Pablo Lezcano para una celebración privada, son ejemplos de este mecanismo.
¿Quiénes son los estafadores?
Las investigaciones muestran un perfil recurrente: hombres de entre 25 y 50 años, con o sin títulos universitarios, pero con una notable capacidad de persuasión y conocimientos financieros. Manejan conceptos económicos complejos y herramientas digitales sofisticadas, como múltiples billeteras virtuales y plataformas internacionales, que utilizan para mover u ocultar fondos.
“En materia tecnológica ellos andan en un auto de Fórmula 1; los investigadores, en un Fiat Uno a gas”, resumió un profesional ligado a las pesquisas.
¿Qué rol juega la ostentación?
La imagen personal cuidada es otro elemento clave: ropa exclusiva, perfumes importados y una presencia estudiada forman parte de una puesta en escena para generar credibilidad. La penalista Paula Morales Soria advirtió que el crecimiento de estas estafas no puede entenderse solo desde lo legal o tecnológico, sino también desde la presión social por alcanzar estándares económicos.
¿Cómo operan las estafas?
Los delincuentes analizan las tendencias del mercado para adaptar sus métodos. Primero predominaron las criptomonedas; luego, las compraventas de vehículos y operaciones con moneda extranjera. Incluso actividades tradicionales de la economía tucumana, como el azúcar, están bajo sospecha: hay al menos dos investigaciones en el Ministerio Público Fiscal sobre maniobras fraudulentas vinculadas a ese sector.
La abogada Candelaria Hernández explicó que muchas estructuras funcionan como esquemas piramidales: captan inversiones con promesas de altos rendimientos y colapsan cuando no pueden afrontar los compromisos. Las primeras víctimas suelen ser familiares o amigos, y luego el sistema se extiende mediante recomendaciones.
¿Por qué las víctimas no denuncian?
La vergüenza es un obstáculo importante. La comisario Yolanda Álvarez, de Delitos Telemáticos, señaló que muchas personas prefieren no acudir a la Justicia. El abogado Javier Lobo Aragón agregó que algunas víctimas callan por temor o por mantener confianza en el estafador. Sin embargo, los especialistas remarcan que mensajes de WhatsApp, capturas de pantalla y comprobantes de transferencias pueden servir como evidencia.
La informalidad económica también facilita estas prácticas: muchos damnificados evitan la vía judicial porque el dinero involucrado proviene de capitales no declarados.
¿Qué dificulta las investigaciones?
Las fiscalías comparan el proceso con reconstruir un rompecabezas con piezas dispersas en distintos países. Para avanzar sobre cuentas bancarias internacionales se requieren autorizaciones judiciales y oficios al exterior, lo que demanda largos tiempos de espera. Frente a esto, los especialistas piden más tecnología y capacitación permanente para los investigadores.
“En Tucumán se trabaja bien, pero es necesario dotar a los investigadores de más herramientas y capacitación constante sobre nuevas modalidades. Eso permitirá acelerar los tiempos y mejorar los resultados”, concluyó Lobo Aragón.