Doscientos policías en la cancha, una frontera trazada sobre dos avenidas y una pantalla gigante para la otra parcialidad: así se prepara Mendoza para el clásico del sábado.
Este sábado, Gimnasia e Independiente Rivadavia se miden en el estadio Víctor Legrotaglie por un lugar en los octavos de final del Torneo Clausura 2026, y la expectativa en la provincia ya se siente en las calles. El Lobo quiere hacerse fuerte en su casa, mientras que la Lepra llega con el envión de haberse quedado con el primer clásico del Torneo Apertura.
Para que la jornada se viva como una fiesta y no termine en incidentes, el Ministerio de Seguridad armó un operativo de gran escala que incluye controles en el estadio, en los alrededores del Parque General San Martín y en los accesos a la provincia.
Un despliegue que duplica la apuesta
En la cancha de Gimnasia habrá 200 efectivos de la Policía de Mendoza, una cifra que supera en 80 agentes a la de un partido habitual. A ellos se suman 160 vigiladores privados contratados para la ocasión.
El cuidado no termina en el Legrotaglie: otros 200 policías custodian los alrededores del Parque General San Martín. El refuerzo incluye infantería, caballería, canes y efectivos de la división UCAR, pensados para resguardar tanto a las familias que se acercan por el aniversario del parque como a quienes participan de los eventos culturales de la comunidad judía.
La fiesta azul, con pantalla gigante
Los hinchas de Independiente Rivadavia también tendrán su lugar. La dirigencia autorizó un banderazo en el estadio Bautista Gargantini desde las 13:30 y la apertura de puertas a las 14:00, para que la parcialidad azul siga el partido a través de una pantalla gigante.
Cortes y una frontera entre parcialidades
Para evitar cruces entre las dos hinchadas, se estableció un límite claro sobre las avenidas del Libertador y Emilio Civit. Los cortes de tránsito alcanzan esquinas clave como Boulogne Sur Mer y avenida Carlos Washington Lencinas, Lencinas y Padre Jorge Contreras, y el bulevar Las Tipas y Capitán Giachino.
En diálogo con el programa Hacemos Radio, por 617 Radio, el director general de Relaciones con la Comunidad, Hernán Amat, subrayó la necesidad de vivir el duelo como una verdadera fiesta deportiva y pacífica.
La agenda no se detiene: Boca y Banfield, en el horizonte
El movimiento futbolístico en Mendoza seguirá después del clásico. El sábado 14 la provincia recibirá la semifinal de la Copa Argentina entre Boca Juniors y Banfield, un encuentro que obligará a coordinar tareas de prevención con las policías de Buenos Aires, San Luis y Córdoba para el traslado de las parcialidades en los accesos provinciales.
La logística será exigente en las rutas nacionales, porque ese mismo fin de semana los planteles e hinchadas de Independiente Rivadavia y Godoy Cruz viajarán hacia Córdoba. Por eso se harán controles y requisas intensas en el ingreso sur de la provincia y en el puesto limítrofe de Desaguadero.
Amat remarcó que este tipo de eventos de envergadura no solo ubican a Mendoza en la élite del fútbol nacional, sino que además impulsan un turismo deportivo que deja ingresos directos para la economía privada mendocina.